Aprovechando las vacaciones del juez federal de la causa Rodolfo Canicoba Corral, el pasado viernes el subrogante Luis Rodríguez decidió conceder a Omar Caballo Suárez el beneficio de prisión domiciliaria y su inmediato traslado desde Marcos Paz hasta su casa en Olivos.

Sin embargo, durante la mañana del viernes el fiscal federal Gerardo Pollicita apeló este polémico fallo y logró restringir los beneficios del ex sindicalista: no podrá salir de su domicilio sin previo aviso y autorización, tendrá custodia permanente a cargo de Prefectura Naval y está prohibido el ingreso de bebidas alcohólicas a la residencia.

Aún así, el fiscal, cuya apelación recayó en el juzgado de Sebastián Ramos, subrogante de Canicoba Corral esta semana, cargó con dureza contra Rodríguez por la medida dispuesta al filo de la feria judicial.

Para Pollicita no sólo no está probado el alcoholismo del ex titular del  Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), sino que "r esulta inverosímil la demencia que alega", ya que "no se trata de un paciente terminal ni portador de una enfermedad incurable, que no reúne criterios de internación -siquiera en un hospital penitenciario-, y que sus dolencias pueden ser debidamente asistidas en el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz".

Pollicita: "No es un paciente terminal y sus dolencias pueden ser asistidas en el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz".   

Caballo Suárez está detenido desde septiembre de 2016 por orden de Canicoba Corral, quien lo investiga por ser jefe y organizador de una asociación ilícita que extorsionaba a empresas navieras desde el SOMU.