Una nota de opinión que escribió un periodista estadounidense para el Washington Post, fue la excusa de La Nación para sepultar al peronismo y criticar a los docentes, los sindicatos, la universidad y el empleo público. Sin guardarse nada, en su nota editorial, defendió el protocolo de seguridad, el endeudamiento y el tarifazo. 

La editorial comienza con cuestionamientos, primero hacia los que critican el tarifazo a quienes La Nación les responde que no hay manera de que los servicios funcionen bien sino se pagan de la manera que marcaron primero Juan José Aranguren, después Javier Iguacel y actualmente Gustavo Lopetegui.

Luego sigue hacia los "agitadores estudiantiles” que toman las aulas y los sindicalistas docentes que demoran la educación de los niños y les pregunta si no entienden que las universidades públicas deben ser aranceladas. 

Bajo el argumento de legitimar el Estado y el "orden”, La Nación defiende la "represión” y avala el acto previo a las lesiones, en un claro guiño al protocolo de seguridad que instauró Patricia Bullrich.

En sintonía con el periodista Anthony Faiola acusa a los sindicatos por los altos costos laborales y por la falta de inversión privada. En este sentido, culpa al populismo de ser el creador del empleo público que destruyó la economía.

 

En ambas publicaciones se utiliza la posibilidad del endeudamiento como el "salvataje" para el país. Incluso La Nación va más lejos y dice que la falacia de "vivir con lo nuestro” fue un mensaje "maniqueo” que introdujeron los gobiernos populares

La nota editorial parece sacada de un despacho de la Casa Rosada, ya que no menciona ninguna de las críticas que el corresponsal del Washington Post realiza al actual plan económico, como la situación de crisis que viven las Pymes, la inflación o el aumento del dólar.

 Aunque acuerdan que el peronismo fue el principio del mal Argentino y consideran que Macri intenta "deshacer” el populismo de Cristina. En este sentido La Nación convoca a sus lectores a votar en línea con el freno del 2015. Entre líneas, una señal clara para el presidente que espera su reelección.