Se aleja Rosenkrantz de la trinchera del Gobierno y busca paz en medio de la tensión de Comodoro Py

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25 minutos le alcanzaron a Carlos Rosenkrantz para inaugurar el año judicial y dejar expuesta la grieta que genera su figura dentro de Tribunales. El presidente de la Corte Suprema dio un discurso lavado, sin demasiadas cuestiones concretas y con poca presencia de los jueces federales de primera instancia de Comodoro Py.

La bajada de línea de Rosenkrantz fue idéntica a lo que transmite informalmente desde que llegó a su lugar de presidente: una autocrítica sobre cómo funciona el sistema judicial y la poca confianza que tiene la ciudadanía en el mismo. “La crisis de legitimidad es una crisis de confianza”, dijo. La frase no pasó inadvertida para un camarista federal que eligió ilustrar de esa manera la propia gestión de Rosenkrantz en la Corte.

De los 11 jueces que hay actualmente en los juzgados federales de Comodoro Py, sólo tres se sentaron a escuchar el discurso: Daniel Rafecas, Sergio Torres y Sebastián Casanello, quizás los tres menos estridentes de todo Retiro. Torres está cerca de abandonar su juzgado, mientras que Rafecas y Casanello están pasando por un período de relativa tranquilidad, a pesar de no ser del agrado total del Gobierno.

Ni Claudio Bonadio, ni Ariel Lijo, ni Luis Rodríguez ni Julián Ercolini estuvieron en el cuarto piso del palacio de tribunales cuando hasta el año pasado su presencia estaban más que asegurada. La situación expuso el poco diálogo que hay entre el presidente de la Corte y cierto sector de Comodoro Py. Los camaristas federales (a excepción de Martín Irurzun) estuvieron casi todos, no tanto por apoyo sino por diplomacia. El que sí estuvo fue el periodista Daniel Santoro.

Desde que llegó a la Corte, quedó claro que Rosenkrantz contaba con más banca “del afuera” que de los integrantes del sistema judicial. En los años en que Lorenzetti fue presidente, el apoyo de los federales de Py y de los presidentes de las cámaras del interior fue clave para construir poder.

En el discurso, Rosenkrantz destacó como medida de la Corte algo que fue batalla interna: la agenda de causas trascendentales, fruto de una movida pergeñada por Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda. A ese tándem se le une en muchas decisiones claves Lorenzetti, lo que deja al presidente en minoría y bastante expuesto.

El año que enfrentará Rosenkrantz no será sencillo. Esta semana definirá la Corte sobre las candidaturas de los gobernadores de La Rioja y Río Negro y en diez días, fallará sobre la aplicación del impuesto a las ganancias en las jubilaciones. ¿Compartirá postura con sus compañeros o quedará solo?

Mientras el acto terminaba, salió la resolución que habilitó dos cargos para el juzgado federal de Dolores y el cambio del auto que se utilizaba. La decisión se da luego de un reclamo (público y privado) que hizo Alejo Ramos Padilla, el magistrado que tiene por ahora el expediente que investiga la red de espionaje paraestatal donde está involucrado el falso abogado Marcelo D 'Alessio. La decisión lleva la firma de los cinco miembros de la Corte. La familia unida.