En tanto, habrá más aumentos de cara al final del año y para los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires habrá subas escalonadas del subte por cuatro meses. El Presidente igual ve la luz al final del túnel y mantiene intacto el optimismo para llegar a la orilla en 2019.

Después del aumento del mes de agosto, cuando el subte pudo incrementar el precio del pasaje que llegó a costar $12,50 -antes había sido trabado por la Justicia tras un recurso de amparo presentado por referentes de la Izquierda en la Ciudad-, se decidió que el aumento comience a implementarse mensualmente hasta llegar a febrero.

Esta suba programada llegará a los $16,50, lo que genera un aumento superior al 100% durante el año 2018. El boleto del Premetro, en tanto, subirá $0,50 por mes, hasta llegar a $6. Se mantendrá el esquema de descuentos para viajeros frecuentes, con quitas de 20%, 30% y 40% en el costo del pasaje según la cantidad de viajes mensuales.

Pese a los esfuerzos para reducir el déficit fiscal primario, los intereses de deuda se comen los ahorros del Poder Ejecutivo. Entre enero y septiembre, el Estado gastó 280.077 millones de pesos en salarios, tan sólo 17% más en términos nominales que el año anterior; y $230.627 millones en intereses de deuda, lo que significó una expansión del 55,2%, según publicó Bae Negocios.

Aunque la suma de componentes no permita demasiado optimismo y las encuestas reflejen una caída en la imagen de Macri, que hoy tiene complicada su reelección más allá de la apuesta por el bipartidismo y la polarización con Cristina Kirchner, el optimismo está intacto y el mensaje oficial se aferra al camino del ajuste. Confían en comenzar una etapa de crecimiento en la previa de la contienda electoral.