El presidente Mauricio Macri reunió hoy a jefes comunales de todo el país en el marco del segundo Encuentro Nacional de Intendentes en el Centro de Exposiciones y Convenciones porteño, ubicado en el barrio de Recoleta. De los 2300 mandatarios municipales que hay en el país, participan un poco más de 1000, casi la mitad en comparación a la primera edición del encuentro, en 2016, cuando concurrieron 1800.

De la asistencia están pendientes en el Poder Ejecutivo, ya que esperan a lo largo de la cita poder profundizar los lazos con algunos intendentes para comenzar el armado de cara a las elecciones de 2019. El Gobierno mantiene la expectativa sobre la posibilidad de encarar negociaciones por las boletas.

En el oficialismo atribuyeron la merma en la cantidad de participantes en relación a la primera reunión a que dos años atrás recién iniciaba la gestión nacional y había otro clima. Ahora, más cerca de las elecciones, la asistencia toma relevancia y Cambiemos tomará lista, especialmente entre los propios. El encuentro servirá también para acercar posturas con los radicales, luego de una semana de tensión por la pérdida de una banca en el Consejo de la Magistratura.

Al abrir la jornada de debate e intercambio entre los jefes comunales, Macri aseguró: "Lo que hoy nos reúne es un verdadero espíritu federal. Por eso, estamos contentos de tener representenes de todas las provincias y de todos los colores políticos".

El presidente hizo un llamado a los intendentes a "simplificar los trámites" en sus administraciones y a dejar de lado "los impuestos distorsivos". Según dijo, no se pueden "cobrar impuestos distorsivos si se quiere generar trabajo". En ese sentido, pidió no cobrar impuestos en base a la facturación de las empresas, sino por los "servicios que presta el municipio en los metros cuadrados que ocupan" las compañías.

Además, los convocó a llevar adelante "una gestión ordenada, responsable, que no gaste más de lo que tiene", tras considerar que "no da lo mismo hacer las cosas bien o como siempre se hicieron, a través de la trampa y el atajo".

Acompañado por el ministro del Interior, Rogelio Friegio, Macri también instó a los partidos políticos a darle espacio a las mujeres y expresó: "Tenemos una deuda pendiente, de más de 2300 intendencias, menos de 120 son lideradas por mujeres. Son muy pocas y necesitamos que sean más. Estoy convencido de que su visión es fundamental para que la Argentina se convierta en un país justo e inclusivo".