Mauricio Macri quiere volver a posicionarse como el líder único de Cambiemos. Como la popularidad de otras figuras de su equipo se hace notar frente a los números negativos de las encuestas y una economía en crisis, el presidente se acerca a quienes más miden pero deja en claro que es él quien toma las decisiones. 

Desobediente con los consejos del Gabinete, Macri cambia su estrategia de campaña. La propuesta de Jaime Durán Barba de resaltar los logros ideológicos de la gestión y de polarizar con el kirchnerismo, parece no haber surtido efecto ante la realidad innegable de los índices del Indec.

Eso explica por qué a seis meses de las elecciones, el mandatario dio un volantazo y ahora busca apegarse a todos los candidatos que cuentan con cierto nivel de aprobación social y respaldo territorial, en un plan de búsqueda por lanzar una reubicación mediática.

Este jueves en Entre Ríos, durante su visita junto al ministro del Interior Rogelio Frigerio, se refirió a algunos avances políticos durante una conferencia de prensa al final del raid por obras viales y portuarias.

Ahí mismo aprovechó la oportunidad para elogiar a la gobernadora María Eugenia Vidal, que es una de las que mejor imagen tiene, no sólo en provincia, sino a nivel nacional. Sin embargo, después de asegurar que Vidal es tan buena que la quieren tener en todos lados, apeló a las jerarquías y aclaró que "ella tiene que ser candidata a gobernadora".

Pero este es un camino que comenzó hace días. El primer paso fue cuando se apareció sin previo aviso en el retiro espiritual del equipo de la Provincia de Buenos Aires en Chapadmalal, donde se prestó para las fotos. Allí le dieron un cierre al rumor del "Plan V" de que Vidal vaya como presidenciable.

En la misma línea, llegó el miércoles "de sorpresa” a una recorrida de Horacio Rodríguez Larreta por el Paseo del Bajo. Frente al asombro del jefe de Gobierno de la Ciudad, tomó la palabra y se refirió al avance de la obra pública, a la generación de puestos de trabajo y a la inflación, tres temas clave en la agenda oficialista. 

En aras de aprovechar el viento de cola que trae el buen nivel de intención de voto de ciertos funcionarios, Macri intenta mostrarse tan cercano a ellos como le es posible. Sin embargo, para impedir que crezca ese posicionamiento por encima del suyo, no se olvida de apuntar quién es quien tiene el mando.