En ese sentido, en una entrevista publicada en La Nación el fin de semana, el exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner ratificó su opinión negativa sobre el acuerdo con Irán, pero, sobre todo, deslizó algunas definiciones en materia económica que lo acercan más a la concepción de la materia que el actual presidente Mauricio Macri tiene que a la de su compañera de fórmula que lo ungió para poder competir por la presidencia.

Para enumerar algunas, después de las su reunión con las autoridades del FMI, Fernández emitió un comunicado cuestionando que, con los dólares prestados por la entidad internacional, se está manteniendo en Argentina un tipo de cambio “ficcional”, por lo que se debería parar con las intervenciones para que el dólar encuentre su valor de equilibrio con el peso. 

En similar sintonía, expresó que la divisa estadounidense debe tener un valor competitivo para la producción. Sin embargo, en la entrevista del fin de semana, Fernández expresó que el cepo cambiario impuesto por Axel Kicillof fue una solución mejor que la toma de deuda del Gobierno de Macri. “Yo no sé cuántos países tienen cepo y cuántos se endeudan. Me parece que son más los países que emiten bonos que los que tienen cepo cambiario”, manifestó Pagni.

Fernández dijo también que el acuerdo con Irán fue algo repudiable y, en el mismo sentido, remarcó la necesidad de mejorar el déficit fiscal sin que el mismo caiga en los sectores más vulnerables. 

Para Pagni, hay fuertes contradicciones entre los intentos de Alberto Fernández por defender a Cristina y trazar un programa de gobierno a futuro. “Hay un problema central para Alberto Fernández. “Él quiere ir al centro y la forma que encuentra es hacer una demolición del gobierno de Cristina. No puede salir de esa trampa. Entonces, su campaña se está transformando en un experimento historiográfico acerca de si fue bueno o no el gobierno de Cristina dentro de la propia fórmula. Él fue muy crítico de Cristina, viene de decir barbaridades de ella”, explicó.