Antes de volver al kirchnerismo, a Sergio Massa le prometieron en público que conservaría toda su “identidad política” en el Frente de Todos. En el evento en el que anunció su candidatura a diputado nacional por la Provincia, el líder del Frente Renovador remarcó que está en las antípodas a Eugenio Zaffaroni en materia de seguridad. Para el editorialista Carlos Pagni, los comentarios del tigrense revelan una brecha en el peronismo  bonaerense en materia de seguridad que marca un contraste entre los dirigentes históricos y el actual candidato a la gobernación, Axel Kicillof.

La identidad política de Massa en esta materia es clara porque fue el foco de su campaña en 2013 y en 2015. El dirigente juntó una gran cantidad de votos proponiendo que las Fuerzas Armadas intervengan en los barrios. Mandar a los militares a la calle es una propuesta que confluye mucho más con el peronismo que encarna hoy Miguel Ángel Pichetto, desde las filas del macrismo, que el de Kicillof, que por ahora es cauto con las entrevistas para no chocar contra algunas expresiones que salen de su partido y no repetir la experiencia de aquel video filtrado en el que se refirió a Massa como "un forro". 

Desde el entorno de Kicillof le dijeron a ElCanciller.com que la relación del exministro de Economía con Massa era “normal, pero escasa”. Kicillof se mantuvo afuera de las negociaciones de su partido con Massa: mientras Wado de Pedro, Máximo Kirchner y Alberto Fernández gestionaban la reconciliación, el exfuncionario de Cristina Kirchner estaba de gira por Pedro Luro y Carmen de Patagones. Massa tampoco desconoce que Kicillof no era en candidato preferido por los intendentes, que preferían a Martín Insaurralde, por eso nunca se le ocurrió proponer a su esposa, Malena Galmarini, de vice en esa fórmula, más allá de la voluntad de conservar la porción territorial de Tigre.

El macrismo hizo una lectura de este fenómeno que se abre en torno a la seguridad de la Provincia. Pichetto se reunió con María Eugenia Vidal para avanzar en una estrategia electoral y el senador ya está hablando, uno por uno, con todos los peronistas desencantados con la idea de votar a un candidato de izquierda. Si bien las declaraciones del ahora candidato a vicepresidente -en las que aseguraba que el candidato kirchnerista viene del Partido Comunista- fueron erróneas, sí es cierto que los primeros años de militancia, el exministro participó de encuentros de formación marxista, aunque más tarde se vio seducido por las ideas keynesianas.

Para Pagni, la candidatura de Kicillof lleva al oficialismo a diagramar una nueva estrategia para la Provincia, cuyo ejecutor será Pichetto. “El aspirante a vice de Juntos por el Cambio, el nombre que el oficialismo adoptó para este nuevo marketing, será clave en la campaña bonaerense para inducir al corte de boleta contra Kicillof”, consigna el editorialista.

Vidal tiene mejor imagen que cualquier candidato, pero no haber desdoblado las elecciones hace que el efecto arrastre de Macri la golpeé, en contraposición a la boleta de Kicillof, que se ve fortalecido en el vastas zonas del conurbano por el acompañamiento de Cristina. ¿Con qué discurso hará Massa campaña en Buenos Aires? ¿Con el que trae del Frente Renovador o promulgará alternativas “zaffaronianas”?