El ex secretario de Obras Públicas y ex mano derecha de Julio de Vido durante los doce años kirchneristas, José Francisco López, declaró ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli que los nueve millones de dólares que revoleó en un convento en General Rodríguez, evento captado por una cámara y luego viralizado en los medios, le pertenecían en realidad a la expresidente Cristina Fernández de Kirchner, según reveló el editoralista de LaNación Joaquín Morales Solá. La ventilación del que quiere ser el mayor arrepentido de la corrupción argentina.

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López estuvo vinculado al matrimonio kirchner desde 1990. Acompañó a Néstor como secretario de planeamiento en la Municipalidad de Río Gallegos, luego en la gobernación de Santa Cruz y también saltó con él a la Casa Rosada cuando a Kirchner le tocó tomar el bastón de mando luego de la hecatombe de 2001 y la megadevaluación que encarnó Eduardo Duhalde.

Según el editorialista Joaquín Morales Solá, "El juez Bonadio procesará y ordenará la prisión preventiva de Cristina Kirchner, pero no le pedirá al Senado su desafuero inmediato”.

"(Bonadio) Esperará que la Cámara Federal ratifique sus decisiones para que la orden de arresto llegue al Senado con una doble sentencia judicial. Caería, así, uno de los argumentos de los senadores peronistas de que no podrían desaforar a una senadora por la decisión de un juez de primera instancia. Serían, de producirse la ratificación de la Cámara, dos instancias judiciales las que reclamarían al Senado que les permita poner entre rejas a la expresidenta. Para aumentar el tormento de Cristina, Bonadio acaba de ser ratificado como juez natural de la causa por la Cámara Federal y, de hecho, por la Cámara de Casación, el máximo tribunal penal del país”, escribió en su columna en La Nación.