El aumento de la inseguridad parece haberse enlazado con la grieta y polarización política que se profundiza en el país. En un nuevo episodio de esta novela, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, aprovechó el asesinato del policía federal Roldán para apuntar contra el gobierno porteño.

La titular de la cartera de Seguridad a nivel nacional insinuó que efectivos de la Policía porteña evitaron intervenir al momento de los hechos. "Se la ve muy temerosa", aseguró.

Lo llamativo es que mientras la funcionaria utilizaba el hecho para alimentar la rivalidad desde el gobierno nacional con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el ministro bonaerense Sergio Berni suscribió un acuerdo con Diego Valenzuela, intendente de Cambiemos de 3 de Febrero, y Diego Santilli para fortalecer la coordinación entre ambas carteras.

El contrapunto entre Frederic y Berni es evidente (así como tampoco es novedoso) y habilita distintas lecturas. Por un lado, como se señalaba antes, Frederic se alinea con la orientación fijada por el Ejecutivo nacional de colocar a Larreta como su principal rival político y a quien leen como virtual candidato a presidente.

Por otro lado, el ministro bonaerense mantiene su juego propio, diferenciado de Nación, detrás de sus intenciones de, primero, disputar el Partido Justicialista y, segundo, una eventual candidatura.

En este escenario también entra la presencia de Diego Santilli en el acto de 3 de Febrero. Es sabido que, impedido de ir por un nuevo mandato en la Ciudad, el "Colorado" aspira a la gobernación de la Provincia y lo respalda una sólida imagen positiva, resultado de la proyección nacional del propio jefe de gobierno porteño por su gestión de la pandemia.

Pero el vicejefe porteño tampoco tiene todo el camino allanado para sus aspiraciones electorales. Jorge Macri, intendente de Vicente López, busca ocupar el mismo lugar y aún es una incógnita cómo se resolverá la interna del radicalismo en terreno bonaerense.