A Elisa Carrió no le tiembla el pulso para elegir dónde ubicarse en la alianza de Cambiemos. No anda con grises por la política, algo que por momentos la ubica en un lugar incómodo. Es por eso que Lilita no dudó en salir a apoyar al vicejefe de Gobierno Mario Quintana, en su peor momento después del informe de Jorge Lanata sobre Farmacity y luego de la designación de Nicolás Dujovne como el superministro.

El ministro de Hacienda coordinará nueve áreas que antes dependían de Quintana y Gustavo Lopetegui, ambos laderos de Marcos Peña. Por eso, la líder de la Coalición Cívica, de buena relación en este último tiempo con Peña, salió a jugar fuerte en la interna e hizo público su apoyo.

"La Jefatura de Gabinete está pagando los costos de haber bajado los medicamentos en el PAMI, mi mayor respaldo a quienes se jugaron contra los laboratorios para que podamos tener una salud más barata", tuiteó ayer Carrió.

Frente al nuevo superministro Dujovne, Carrió esquivó las declaraciones moderadas y respaldó a Quintana, uno de los que atraviesa un complejo momento por ser señalado como uno de los autores de los cambios en las metas de la inflación y su protagonismo ineludible en el debut del programa Periodismo Para Todos, en Canal Trece.

¿Cuál es el problema con Farmacity? El vicejefe mantiene acciones en la compañía y este mismo domingo fue denunciado por Lanata, que aseguró que el funcionario mantiene poder de decisión en la compañía, algo que él y su entorno descartan.

A pesar de que fuentes de la Casa Rosada indicaron a El Canciller que tanto Quintana como Lopetegui seguirán con fuerte poder en la toma de decisiones, la designación de Dujovne no pasa inadvertida. Provocó una señal de alarma en algunos que conforman la alianza por el nuevo esquema de poder. Y allí Carrió ya eligió dónde jugar, al menos por ahora.

"Es un pibe exitoso, de Mataderos”, lanzó Carrió en Todo Noticias e insistió con su defensa al vicejefe de Gabinete y apuntó contra el lobby por los medicamentos, en un intento por alejarlo del centro de la polémica. Esta vez, Lilita se puso del lado del más débil.