En 2015, antes de que Mauricio Macri sea elegido presidente, muchos dirigentes que en ese entonces eran opositores al kirchnerismo abogaban por una gran alianza opositora que debía incluir al massismo y a Cambiemos. Entre ellos estaban los radicales, en particular el entonces titular del partido, Ernesto Sanz y Gerardo Morales, que era más cercano a Massa que a Macri.

Un año antes, en 2014, Massa y Morales sellaron un acuerdo político en Jujuy. Ese año, Massa y Morales destacaron la importancia de superar las diferencias entre "peronistas y radicales" y convocaron a conformar un frente "lo más amplio posible".

Este domingo, cuatro años más tarde, el dirigente radical, a la hora de emitir su voto, sostuvo que a Cambiemos “le está faltando peronismo”. Mientras tanto, Massa negocia un acuerdo con Alberto Fernández para formar un gran frente opositor que tiene como objetivo derrotar a Macri. Según aseguró el periodista Horacio Verbitsky, la negociación está casi sellada y el tigrense será el primer candidato a Diputados por ese frente.

Sin embargo, los movimientos de Massa generan incertidumbre en el kirchnerismo. Una de las grandes batallas ligadas en ese espacio fue la que se dio en Jujuy, que enfrentó al gobernador Gerardo Morales con la dirigente Milagro Sala. En sus años como legislador y como presidente de la Unión Cívica Radical, Morales hizo de las denuncias por corrupción tanto a nivel nacional como en su provincia contra la ahora detenida dirigente Milagro Sala, bajo el ala de los gobiernos peronistas, su principal instrumento para perfilarse como un político anticorrupción.

En ese pleito, Massa siempre estuvo del lado del gobernador. De hecho, en 2015, el aseguró: “Vamos a sacar del medio a parásitos como Milagro Sala que se roban los planes". Además, el tigrense manifestaba que Fellner, el candidato kirchnerista, era la opción del “gobierno paralelo” de Milagro Sala. Cabe destacar que Jujuy es la única provincia en la que Massa ganó como candidato a presidente en 2015.