Según consignan los periodistas argentinos asociados al consorcio (Mariel Fitz Patrick y Sandra Crucianelli, para América Tv y el diario Perfil, respectivamente), entre abril y septiembre de 2003, Aranguren aparece vinculado a Shell Western Supply and Trading Limited, subsidiaria de Royal Dutch Shell PLC, empresa radicada en Barbados. A su vez, también figura como director de Sol Antilles y Guianas Limited, otra subsidiaria de la petrolera, entre mayo y julio de 1996.

"Durante el gobierno de Mauricio Macri, esta sociedad ganó 13 contrataciones para proveer al Estado”, aseguró Fitz Patrick al presentar la información. Y agregó: "Sólo por siete de esas contrataciones, la petrolera obtuvo 150 millones de dólares”. Si bien el ministro ya no forma parte de la sociedad, la firma sigue proveyéndole gasoil al país.

El año pasado, la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, le había solicitado a Aranguren "abstenerse de tomar intervención en cuestiones relacionadas con el Grupo Shell”, en función de lo que exige la Ley de Ética Pública.

Caputo, el otro nombre en los Paradise Papers

El domingo, día de la publicación global, ya había aparecido otro funcionario del gabinete de Mauricio Macri. La filtración indicó que el ministro de Finanzas administró Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de la ciudad estadounidense de Miami vinculada a Delaware y las Islas Caimán, "dos jurisdicciones donde rigen el secreto y las ventajas fiscales". También fue manager de Alto Global Fund, un fondo de inversión de alto riesgo.