Opositores dialoguistas antes que radicales díscolos: revela Pagni la posible ruptura de Cambiemos

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Los resultados de la elección a gobernador de Neuquén, por el contrario de lo que se preveía en la previa de los comicios, no dejaron muchas inferencias pensando en la elección presidencial. Para el editorialista Carlos Pagni, el resultado de la provincia donde se encuentra Vaca Muerta no es el de un Mauricio Macri debilitado, sino que expone la interna que se vive dentro de Cambiemos, entre el núcleo PRO y la UCR.

Repasando, el Movimiento Popular Neuquino encabezado por Omar Gutiérrez ganó por una amplia diferencia, el candidato kirchnerista, Ramón Rioseco, -que algunos creían que podía ganar- sacó algunos puntos menos que en las elecciones del 2015; y el candidato de Cambiemos -Horacio “Pechi” Quiroga, de la UCR- quedó tercero y lejos de los otros dos, redondeando los 16 puntos porcentuales.

Apenas un día más tarde, el lunes, la alianza Cambiemos se rompió en la provincia de Córdoba. El motivo es que no se logró dirimir una fórmula: la Casa Rosada quiso imponer al diputado Mario Negri y la UCR a Ramón Mestre. Las negociaciones duraron semanas pero no llegaron a destino y finalmente la alianza se quebró. La unidad en uno de los territorios electorales más importantes le abría la posibilidad al oficialismo de competir por la gobernación provincial. El anuncio de una ruptura beneficia, en última instancia, al justicialista Juan Schiaretti, que por motivos de salud prefiere una campaña poco exigente. El cordobés conoce a Macri hace décadas, cuando se desempeñó como Secretario de Industria y Comercio de la Nación, dependiente del Ministerio de Economía, durante los primeros años del menemismo. Allí se encargó de la instalación de la FIAT en la Argentina, tejiendo relaciones con la familia Macri.


Mauricio Macri y Omar Gutiérrez.

Gutiérrez y Schiaretti no son un problema para Macri. Por el contrario, para Pagni, ambos gobernadores representan soluciones para el líder del PRO. Los representantes de ambos en las cámaras acompañaron las reformas más importantes del oficialismo en el Congreso. Según el editorialista, Macri los prefiere no sólo frente a otros candidatos opositores, sino incluso frente a los radicales, que han sido más díscolos con iniciativas del oficialismo que estos mandatarios.

La columna de Pagni, titulada “La crisis que atraviesa Cambiemos”, no habla de una crisis política para Macri, sino para la alianza que conforman el PRO y la UCR. El historiador sostiene que, para conseguir la reelección, el presidente podría avanzar en este sentido: respaldar a los candidatos de otros partidos que a nivel nacional igual lo votarían a él, en detrimento de darle un espaldarazo a las candidaturas de la UCR.


Boleta 2007: Roberto Lavagna presidente, Gerardo Morales vice.

En ese sentido, para Pagni, la principal amenaza a la estrategia de Macri para conseguir la reelección es Roberto Lavagna, que fue candidato radical en 2007 y ganó en la provincia de Córdoba. Algunos radicales aseguran que Lavagna representa un candidato natural para el partido. La convención nacional de la UCR, que será en abril, será un paso clave que podría ratificar o romper Cambiemos.