Naidenoff: “El kirchnerismo tiene un enamoramiento con la construcción de relatos”

El legislador asegura que la deuda no la generó Cambiemos y apunta contra la falta de un plan económico por parte del Gobierno.
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@luis Alejandro Causa extrañeza que una...

En las últimas horas, el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, Luis Naidenoff, confirmó que su espacio acompañará el proyecto de ley de reestructuración de la deuda que aprobó por unanimidad la Cámara de Diputados y que, de no mediar inconvenientes, se convertirá en Ley el próximo miércoles.

En la antesala de la primera sesión extraordinaria en la Cámara alta, el formoseño, que en este 2020 cumplirá 15 años como senador nacional, habló con El Canciller y analizó la coyuntura política del país.

Critica al Gobierno por no haber diagramado el Presupuesto, resalta su cualidad de “opositor responsable” y realiza un balance negativo de los primeros 50 días de gestión de Alberto Fernández. “Creo que hay una enorme asimetría entre las expectativas generadas y los objetivos que se han propuesto con las medidas que efectivamente se tomaron en busca de dinamizar la economía”, sostiene.

¿Qué análisis hace de la inicativa para restaurar la sostenibilidad de la deuda pública?

– Nosotros nos manifestamos desde la mesa política y la conducción de Juntos por el Cambio en dirección de viabilizar el tratamiento de la reestructuración, con la misma coherencia que lo hemos hecho cuando habilitamos el tratamiento del canje en 2005 y 2010. Creemos con convicción que el Gobierno tiene la responsabilidad de encauzar, en el marco legislativo, un fuerte respaldo para avanzar en el camino de la renegociación de la deuda pública. Es un gesto político. El acompañamiento se da más allá de algunos cuestionamientos que se le hacen a la ley.

¿Cuáles son esos cuestionamientos?

– Es una herramienta legislativa que delega en el Poder Ejecutivo amplísimas facultades para llevar adelante la reestructuración. Pero en el proyecto no se establecen los montos ni el tipo de deuda que se va a renegociar, a diferencia de la renegociación que se inició en 2016, cuando se establecieron montos, plazos y el seguimiento de la Comisión Bicameral. Ahora, todo va a quedar supeditado en la autoridad de aplicación sin que el Congreso tenga precisiones sobre cuánto y qué se va a renegociar. El programa macroeconómico está ausente porque no contamos con la ley de Presupuesto. No sabemos el tipo de cambio que maneja el Gobierno ni cómo van a lograr el equilibrio de las cuentas públicas. Y a esto se le suma un ajuste brutal con los jubilados y un impuestazo a los sectores medios en su primera norma económica.

El Presidente pidió tiempo para elaborar el Presupuesto porque dijo que el que había dejado Macri presentaba cifras distorsionadas con la realidad.

– Cuando nosotros asumimos en 2015, adoptamos el Presupuesto que había promulgado el kirchnerismo. Esa norma también contemplaba parámetros irreales. Tenías cinco tipos de cambio, un Indec intervenido y no había ningún anclaje para la inflación. La no presentación de un Presupuesto es la demostración de muchísimas improvisaciones por parte del Poder Ejecutivo. Es el plan de gobierno, y no está elaborado.

Negri dijo que saludaba el gesto de la Casa Rosada de enviar al Congreso el proyecto. ¿Lo considera un avance en relación a lo que sucedió en 2018, cuando Macri recurrió al Fondo y salteó al Parlamento?

– Una cosa es la reestructuracion de la deuda pública y otra es la decisión unilateral del Gobierno de tomar deuda pública. En 2016, cuando debatimos la renegociación, la Ley le otorgaba flexibilidades al Poder Ejecutivo para poder ampliar las negociaciones. La Argentina tiene problemas estructurales de arrastre y el desequilibrio de las cuentas públicas de alguna manera uno tiene que afrontarlos. El kirchnerismo lo hizo con endeudamiento interno y emisión, dejó 8 puntos del PBI de déficit, un país en default. ¿Cómo financiabas ese Estado? Recurrimos al endeudamiento externo. Pero de cada $3 pesos que nosotros tomamos de deuda, $2 fueron destinados a compromisos de deuda que había adoptado la gestión anterior.

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¿Cuál es la situación actual del polémico artículo de la Ley de Emergencia Económica que mantiene las jubilaciones de privilegio? 

– Todos estábamos a la espera de que en el temario de las sesiones extraordinarias se incluyera en el debate, conforme al compromiso que asumió el Presidente. Hasta ahora, es una materia pendiente que el Ejecutivo no ha enviado. Yo tengo la expectativa de que Alberto Fernández cumpla con la responsabilidad que él mismo le comunicó a la sociedad. El dejar sin efecto la fórmula anterior fue una medida completamente deshumanizada. Para el Gobierno, que un jubilado perciba $19.000 es un privilegio.

¿Cuál es el balance que hace de los primeros 50 días del nuevo Gobierno?

– Rescato el objetivo de equilibrar las cuentas públicas, la sana decisión de retractarse desde el Ministerio de Seguridad e incluir a Hezbollah como una organización terrorista y la ratificación y pertenencia al Grupo de Lima. Pero creo que hay una enorme asimetría entre las expectativas generadas y los objetivos que se han propuesto en el marco de la emergencia con las medidas que efectivamente se tomaron en busca de dinamizar la economía. Las resoluciones no fueron acertadas, representan un enorme ajuste en los sectores medios y productivos, sumado a la suspensión de la movilidad jubilatoria, la peor de las variables. Creo que no han tenido resultado en materia de ingreso y consumo en los primeros 50 días. Le otorgo crédito hasta cuando presente su plan económico, por ahora no lo ha hecho.

¿Qué opinión tiene acerca de la negociación de Axel Kicillof con los bonistas y la posibilidad de que la provincia de Buenos Aires caiga en default?

– Creo que se debería haber encarado un proceso de renegociación integral. De alguna manera, se nacionalizó la discusión por el contexto de la Provincia, lo que obedece a una estrategia disociada que no es conveniente para los intereses del país. Los gobernadores de Cambiemos trabajaron y lograron la aprobación de una resolución en Diputados para que se conforme una comisión y la deuda pública de las provincias sea tratada en forma conjunta con Nación. Kicillof tiene cuatro años para administrar la provincia. La heredó con una deuda mucho menor de la que recibió María Eugenia Vidal.

Los informes que presentó el Gobernador sobre los vencimientos que debe afrontar la Provincia en los próximos año dicen otra cosa.

El kirchnerismo tiene un enamoramiento con la construcción de relatos. Uno de los más grandes de los que inventaron es que el problema del endeudamiento lo generó el gobierno de Cambiemos. La mentira tiene patas cortas, ahora tendrá por delante el desafío de administrar él. Eso sí, contará con la suerte de tener una oposición muchísimo más responsable que la que tuvimos nosotros.