Minimiza Macri la escalada de dólar y disimula la crisis ante la atenta mirada del FMI

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La reacción de Mauricio Macri no fue probablemente a tono con la explosión que generó la escalada del dólar y el paquete de medidas que anunciaron desde el Banco central y el Ministerio de Hacienda. ¿El objetivo? Apagar un incendio que se propaga en todo el país.

“No pasa nada, tranquilos”, deslizó el Presidente ante la consulta de uno de los periodistas acreditados en la Casa Rosada, al referirse a la suba del dólar por encima de los $30 y ante la situación compleja que atraviesan los argentinos frente a los niveles de inflación.

Relajado y sin entrar en detalles, el primer mandatario arrojó esa frase que rápidamente recogieron las redes sociales y se convirtió en el centro de las críticas. ¿Debería Macri-o alguno de sus funcionarios-explicar cuál es la realidad y ordenar los objetivos que tienen en la Casa Rosada? La escueta explicación, en este caso, no hace más que alentar los rumores sobre un desconcierto total en el plan económico.

“No pasa nada, tranquilos”, dijo Macri frente a la suba del dólar

“No pasa nada”, insistió, ante una nueva pregunta de Marcelo de Leo de radio La Red y, de inmediato, se metió en su despacho para reunirse con sus colaboradores más cercanos, entre los que se encontraba el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

En la Casa Rosada preocupa y mucho la caída en la imagen del Presidente. Incluso, sienten que la agenda ya no la manejan a gusto y los casos de corrupción de exfuncionarios kirchneristas ya no penetran en el debate popular. La preocupación por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los precios y la desocupación, entre otras variables, desborda y reemplaza a cualquier tópico posible.

La idea del “no pasa nada” incluso altera a los integrantes del Círculo Rojo, que prefieren una honesta explicación para brindar detalles de la estrategia para surfear la crisis. En campaña y con la ilusión de ser reelecto, Macri elige no ahondar en los temas más complejos y le tira la pelota, por ahora, a sus ministros de primera línea.