“Les pido perdón si se ofendieron por mis gestos”, el Papa a los argentinos

El Sumo Pontífice escribió una misiva en respuesta a la enviada en felicitación por su quinto aniversario y recordó que "la unidad es superior al conflicto".
El Canciller - Comentarios

El Papa Francisco envió una carta a todos los argentinos para agradecer el cariño que le propiciaron en su quinto aniversario de mandato eclesiástico. El Sumo Pontífice recordó su cariño por “mi pueblo que tanto quiero” y pidió perdón, “a los que puedan sentirse ofendidos por alguno de mis gestos”.

La misiva es una respuesta a la enviada por el Presidente Mauricio Macri el día 13, en conmemoración de su aniversario. Francisco, en este caso, la dirije “a las argentinas y argentinos que me expresaron su cercarnía en el quinto aniversario de mi elección”.

Ambas correspondencias sucedieron en una semana en donde la opinión pública se debate los subsidios estatales a la Iglesia y los altos sueldos de las autoridades eclesiásticas. En ese contexto, Jorge Bergoglio buscó mediar y unir a los argentinos con sus palabras: “Me conmueve descubrir que, además del respetuoso saludo de las autoridades, en esta carta se hayan unido personas de diferentes procedencias religiosas, políticas e ideológicas. Así se confirma que no es imposible encontrar razones para encontrarse y que la unidad es superior al conflicto“, estipuló.

Tanto opositores como oficialistas firmaron el mensaje enviado. Entre ellos se econtraban María Eugenia Vidal, Eugenio Zaffaroni, Gabriela Michetti, Esteban Bullrich, Sergio Massa, Felipe Solá, Wado de Pedro, Hugo Yasky, Roberto Baradel y Pablo Moyano, entre muchos otros dirigentes políticos, sindicales y sociales.

Por último, el Sumo Pontífice contó que va a pedir por su pueblo, “para que puedan hacer su aporte en la defensa de la vida y de la justicia, para que siembren paz y fraternidad, para que mejoren el mundo con su trabajo, para que cuiden a los más débiles y compartan a manos llenas todo lo que Dios les ha regalado”.

Antes de despedirse, hizo su pedido habitual: “A los que tienen fe les pido que recen por mí, y a los que no tienen fe, les ruego que me deseen cosas buenas“.

La carta completa