La gran oportunidad para ajustar

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Mauricio Macri anunció un ajuste de 25% en los cargos politicos del Estado Nacional. Ante un déficit cualquier ajuste es bueno, y un 25% es un 25%, en todo sentido. Pero esa reducción es un 0.008% del PBI en el país con el déficit fiscal más alto del mundo.

Los pesados, expectantes, esperanzados, desesperanzados, emocionales y entusiastas liberales estamos desde el primer día con un trapo que reza “Bajen el gasto público” desde la tribuna visitante; aunque no tanto en mi caso porque no se bajó lo que se recibió, sino por lo que se subió en 2016 y 2017. No había que subirlo, caballeros. Veníamos de ser Albania en las etapas previas a colectivizar la propiedad privada. Había que declarar inviables la mitad (o más) de los organismos junto a los ñoquis militantes que los ocupaban (y siguen ocupando).

Veníamos de ser Albania y había que declarar inviables la mitad de los organismos junto a sus ñoquis.

Pongamos de ejemplo al INTI. No me voy a poner a analizar para qué sirve el INTI porque se va a prender la alarma anti incendio de la oficina por el humo. Pero supongamos que no sirve para nada, como ya prejuzga el sentido común. Antes de irse, Cristina Kirchner nombró 1500 empleados fijos, Cat se puso los cortos y limpió a 200 de esos ñoquis. Quedan los 1300 que metió la señora, más todos los que se fueron juntando durante las últimas décadas.

¿Qué es lo que sucede ahora? Carpa, resistencia, piquete, trotskos, kirchneristas… el habitual escenario denunciando el “genocidio neoliberal”. ¿Qué hubiera pasado si se echaban a los 1500 de Cristina o si directamente se cerraba el instituto? Lo mismo.

¿En qué cambia si este año sale una reforma laboral pro capitalismo en lugar de un par de normas consensuadas con la mafia sindical y la mafia de las cámaras de comercio? En nada. ¿Qué va a pasar? Diciembre de 2017 va a pasar. Cualquier medida de cualquier tipo que tome este Gobierno va a tener la misma reacción desde la izquierda marginal kirchnerista y trotskista.

Cualquier medida de ajuste para salvar al país del próximo choque va a tener las mismas consecuencias que una medida gradual.

Es hora de que se entienda, que lo entienda el Gobierno, que no es De la Rua. Hoy, Cat, después de la aberrante decisión de reordenar las jubilaciones con una baja encubierta, sigue siendo uno de los presidentes con mejor imagen del mundo (releer).

Cualquier medida de ajuste para salvar al país del próximo choque va a tener las mismas consecuencias que una medida gradual, pero la diferencia está en la reacción, que no va a ser de la gente como en 2001 y 1989, sino que esta vez será de marginales y mafiosos. Simple daño contenible y gran oportunidad para salir de la D.

* Cat es marca registrada de @buenbipolar, el mejor twittero de Argentina.