Impuestos y la negociación con el Fondo: las preocupaciones de los empresarios en IDEA

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La grilla de actividades de La Semana del Management -organizada por IDEA- dice mucho de las frustraciones con las que cargan los hombres de negocios del país. El principal tópico de las exposiciones son los impuestos, y Carlos Melconian presentó, luego de un largo y hondo suspiro, los ejes de un eventual gobierno de Alberto Fernández -para la mayoría del auditorio, “el kirchnerismo”-. Refleja que los representantes de las principales empresas del país despiden por anticipado (y con un sabor amargo) al macrismo que les prometió más de lo que hizo, pero es mejor de lo que vendrá.

“Hay tres motivos para venir acá. A aprender, a hablar y, siempre, a tarjetear”, explica un director del área de compras de una importante empresa de seguros. Explica, además, que son pocos los sectores a los que no les está yendo mal en la Argentina recesiva. La entrada del evento ronda los 7.500 y 11 mil pesos por día para socios y no socios, respectivamente.

“Acá se habla mucho de impuestos porque la verdad es que son un quilombo”, explica el CEO de un marketplace que innovó con un mecanismo de subastas inversas, y que compite contra una empresa del grupo Clarín.

El panel más importante en la materia dice lo contrario. Andrés Edelstein, ex secretario de Ingresos Públicos y actual asesor de AFIP asegura que el consenso fiscal fue exitoso y que el piso del impuesto a las Ganancias es muy alto. “Escucho mucho que hay que bajar impuestos. Está bien. ¿Pero cuáles? Argentina gasta por arriba de sus ingresos tributarios, pero no hay acuerdo sobre qué hay que recortar”, señala quien fue uno de los cerebros de la reforma tributaria que muchos empresarios calificaron como insuficiente.

La esperanza empresarial apareció después de que el economista Ricardo Arriazu expusiera un diagnóstico de 100 años de decadencia, volatilidad y pérdida de oportunidades. Con dólar a 58, caída de la actividad y el consumo, y una presión impositiva que bajó poco en los últimos años, la ilusión de los participantes parece estar atada al Fondo Monetario Internacional, según un ensayo que describió Melconian.

Es que, ante la incapacidad de tomar deuda externa, el próximo Gobierno deberá negociar con el FMI una ampliación del acuerdo. Formalmente, se trata del cambio entre stand by vigente y uno de facilidades extendidas. Un tipo de pacto que permitirá a la Argentina recibir más dólares a cambio de avanzar con tres reformas estructurales: laboral, previsional y tributaria.