Entre cuadernos y carpetazos: el poder en las sombras y el blindaje a los servicios de inteligencia

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Todo especialista en la materia asegura que los servicios de inteligencia no están ajenos a toda causa monstruosa que explote en el país. El caso de los cuadernos que se llevó puesto a exfuncionarios y empresarios liberó de culpa, cargo e investigación a un sector que actúa en las sombras del poder.

Alberto Fernández fue más lejos y apuntó contra una “operación” de los servicios detrás del escándalo que desataron las anotaciones del ex chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno. “Los cuadernos de Centeno suenan a operación de los servicios”, dijo, sin tapujos el exjefe de Gabinete kirchnerista.

La teoría está sobre la mesa, aunque la investigación del juez Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli apunte a una enorme asociación ilícita encabezada por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner con la complicidad de un importante grupo de empresarios.

¿Nadie más se ensució las manos en la causa de corrupción más importante de la historia argentina? En su columna en el diario La Nación, Carlos Pagni tiene la respuesta: “Acá los servicios de inteligencia son intocables y están fuera de la jurisdicción de la Justicia”.

Tal como señala Diego Genoud en su nota de opinión en El Canciller, la causa encendió un ventilador que roza al macrismo empresarial, a intocables padrinos del poder judicial como Javier Fernández. “Se dice que Javier Fernández está involucrado en el retiro de dinero negro. ¿Algún senador le pidió a Fernández que tome licencia como auditor?”, se preguntó Pagni.

Javier Fernández, el operador judicial citado a declarar por la causa de los cuadernos.

La lista de los “verdaderos” intocables no está ni escrita en las oficinas de Bonadio en Comodoro Py. No aparecen los actores que participan desde las sombras del poder. “Tal vez deberían llamar a Jaime Stiuso por la valija de Antonini, porque estuvo hablando con todo el mundo esa noche”, agrega Pagni.

En este contexto, Candela Ini, una de las periodistas que participó de la investigación de los cuadernos junto a Diego Cabot, contó en el diario La Nación que la causa “toca el submundo del espionaje y de los servicios de inteligencia”.

Sucede que otro nombre importante surgió de una declaración indagatoria: el exjuez federal Norberto Oyarbide dijo que fue presionado por Fernández y por el espía Jaime Stiuso. Esta declaración remite al sistema de captación extorsiva de jueces que se habría implementado desde la ex-SIDE durante el kirchnerismo, y apunta al vínculo entre el mundo del espionaje y la Justicia Federal.

El exjuez federal Norberto Oyarbide.

Entre cuadernos y carpetas, la causa aún tiene variables que están por descubrirse. Pero hay algo cierto: los verdaderos intocables son los servicios de inteligencia.