En medio de nuevos rumores por un posible freno a la baja de las retenciones a la soja y el regreso de las del trigo y el maíz, el sector agropecuario salió con los tapones de punta a cuestionar la medida e insistió con que el campo ya contribuye suficiente a la economìa del país.

"Sería una mala señal", advirtió el presidente de la Sociedad Rural, Daniel Pelegrina, el dirigente rural más cercano al Gobierno. Explicó, en ese sentido, que hace falta aumentar la oferta de dólares exportando más y no con lo que considera "un desaliento" a hacerlo.

Según Pelegrina, "el campo ya está contribuyendo y mucho" para sanear las cuentas fiscales y Macri comparte esa visión. "El presidente lo tiene absolutamente claro y sabe que el rumbo es este, sin retenciones", presionó.

Dardo Chiesa, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), se manifestó en el mismo sentido: señaló que el sector ya "venía mal" y que una suba de las retenciones serìa "discriminatorio" si solo se aplica al agro. "Hay que ver el esfuerzo nuestro y el que hacen los demás", exigió.

Los costos en dólares son la principal preocupación del sector. Carlos Iannizzotto, de Coninagro, volvió a apuntarle a Marcos Peña porque ve "medidas inconexas" del equipo económico. Ayer, el jefe de Gabinete habló de bajar el gasto y no de incrementar la carga tributaria.

En el Gobierno evitaron, hasta ahora, confrontar con uno de los sectores más fieles que tiene. Las últimas medidas se tomaron con el cuidado de no afectar a los productores, pero el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere teme defraudar a los propios.