El dólar tuvo el peor inicio de la semana, aunque el martes se estabilizó con la efectiva renovación del 100% de las Lebacs. Todo, claro, con la coordinación y el pedido de rescate al Fondo Monetario Internacional que aún está en plena negociación.

Después de la explosión, en este sentido, la situación financiera se calmó y los economistas anticipaban un final de semana tranquilo. Pero la mañana del viernes le jugó una mala pasada al Gobierno: el dólar perfora el techo de los $25 (se vende a 25,10 pesos según el Banco Nación) y golpea la estabilidad de Federico Sturzenegger.

En el mercado mayorista el dólar también subía. Este es el mercado donde operan los bancos y grandes empresas e interviene el Banco Central. De allí sale el tipo de cambio que luego los bancos toman como referencia para vender a los ahorristas. 

La tendencia al alza del dólar se repite además en todas las monedas de la región, a raíz del debilitamiento del dólar y la baja de la tasa del bono a 10 años.