Tras el acuerdo anunciado este miércoles, el FMI validó el rumbo del Gobierno de Javier Milei, aunque le recomendó que logre el respaldo político suficiente para avanzar en el Congreso con la “ley ómnibus”.

Así lo señaló la vocera del organismo, Julie Kozack, en una conferencia de prensa en la que resaltó: "Hay un gran paquete legislativo, la ley ómnibus, que está siendo considerado por el Congreso. Tiene importantes aspectos fiscales y, por eso, esperamos que las autoridades sigan construyendo consensos políticos para que los puntos claves de esta normativa se aprueben".

También sostuvo que el Presidente "está implementando un ambicioso plan de estabilización, anclado en una amplia consolidación fiscal, acciones para reconstruir las reservas internacionales, corregir los desequilibrios de precios relativos, fortalecer el balance del Banco Central y crear una economía más simple, basada en reglas y orientada al mercado".

TE PODRÍA INTERESAR:

Con relación al acuerdo que se comunicó en la noche del miércoles, la funcionaria comentó: "Se llegó a un entendimiento sobre un conjunto de políticas fuertes que busca recuperar la estabilidad macroeconómica y poner al programa actual nuevamente sobre rieles, luego de que sus objetivos centrales no se cumplieran por mucho margen, debido a severos reveses en las políticas en los últimos trimestres de 2023".

La portavoz afirmó que el paquete acordado "incluye un incremento en la asistencia social para proteger a los más vulnerables".

En este sentido, Milei dijo que la negociación con el FMI fue “la más rápida de la historia”, ya que el ajuste que propone el Gobierno es “mucho más duro” que el pretendido por el organismo multilateral de crédito. 

El nuevo programa contempla básicamente un superávit primario del 2% del PBI para este año y una meta de acumulación de reservas de USD 10.000 millones para fines de 2024. Bajo ese compromiso, el FMI desembolsará USD 4.700 millones, una vez que el directorio otorgue el visto bueno.

Sobre el dólar, Kozack hizo referencia a lo que el Fondo Monetario difundió en un comunicado: “Argentina está moviéndose hacia un régimen cambiario más basado en el mercado, abandonando los controles administrativos sobre las importaciones y abordando de manera ordenada el problema de la deuda de comercial de los importadores. Lo está haciendo de una manera que no sume vulnerabilidades”.

Asimismo, dijo que las autoridades argentinas "están comprometidas a terminar con el financiamiento del Banco Central al Gobierno, al tiempo que fortalecen la hoja de balance de esa entidad".