La paz entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, de cara al 27 de octubre, duró poco. El acuerdo implícito fue puesto en jaque por las posiciones de cada frente en torno al acuerdo con el FMI y al uso de las reservas para contener al dólar. El conflicto provocó que desde ambos lados abrieran fuego contra el rival político y aumentó la incertidumbre en los mercados. En la apertura de la jornada, el dólar minorista sube $2 (pasó de $58 a $60) y el Riesgo País, 30 puntos básicos (de 2001 a 2031). El gobierno anunciará nuevas medidas para controlar el dólar, según confirmó el senador Miguel Ángel Pichetto.

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Macri buscó, desde un comienzo, que Fernández ratifique su política económica y monetaria en caso de convertirse en presidente. La intención del primer mandatario es que caiga la incertidumbre frente a un eventual default o intento de reestructurar la deuda. El líder del Frente de Todos asegura que, en su condición de candidato, no tiene ninguna responsabilidad frente a la crisis que adjudica al gobierno y al Fondo Monetario Internacional.

Desde el entorno de Fernández remarcan que el hecho de que el FMI haya transferido casi la totalidad del préstamo a un solo gobierno deja entreabierta una puerta de litigio al próximo mandatario, que deberá tener “muñeca política” y un equipo económico de renombre. La estrategia de estos días, según informó Gabriel Sued en La Nación, es “preconstituir pruebas” para “fortalecer su punto de partida”.

En ese sentido se explica el comunicado del candidato, en el que atribuyó responsabilidad al FMI de la “catástrofe social” argentina. Desde el Gobierno ven el movimiento de Fernández como “un giro” pensado por la expresidenta Cristina Kirchner. Ven un cambio entre el AF “moderado” del Malba, donde mostró su versión más “pro mercado” e ilusionó al sector empresarial y financiero.

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Para Willy Kohan, “Alberto quiere que Macri firme el control de cambios”. El periodista económico resaltó que el candidato del Frente de Todos quiere “que sea el actual Gobierno el que pague el costo político de tener que adoptar algún grado de control de cambios o de capitales para moderar la pérdida de reservas”. También que la actual administración “reperfile o disponga un canje voluntario para los vencimientos en dólares de corto plazo”, en particular los 15.000 millones de Letras en dólares que van venciendo cada 30 días.

Entre el martes y el miércoles, Pichetto disparó duramente contra la oposición. Dijo que, para Cristina, “si todo se prende fuego, mejor”; que el Frente de Todos quiere “que vuele todo por el aire” y “tira nafta a la pradera seca”, en tanto que manifestó que Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, debe estar muy contento con el resultado de las PASO. Esta mañana, remarcó que se anunciarán medidas para garantizar la estabilidad del tipo de cambio. Aún no adelantó si se tratará de una intervención más agresiva o, como busca Fernández, un control a la entrada y salida de capitales.

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