Esta semana, el Gobierno anunció el cierre de exportaciones de carne por 30 días para frenar el aumento de los precios en el mercado interno. Es que según el INDEC, este producto aumentó un 64,7% en el último año en el Gran Buenos Aires, aún por arriba de la inflación para el mismo período, que fue del 46,3%.

El incremento de precio es aún más impactante si se toma el valor del asado, el corte más popular entre los argentinos: el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) indicó que en abril de 2021 hubo un incremento del 81,5% con respecto al mismo mes del año anterior. 

“No es posible que los argentinos terminemos pagando por la carne un precio sideral solo porque predomina la idea de mandar la carne al exterior", expresó esta mañana el presidente Alberto Fernández en diálogo con Radio 10, mientras saludaba al ex mandatario uruguayo, Pepe Mujica, por su cumpleaños, quien replicó: “Es cosa muy seria, no es joda. El problema de la carne en nuestros pueblos es terrible. Hay que acordarse de la comida de los pobres”.

En tanto, la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, fue tajante: “Hay que bajar el precio de la carne”. “Los salarios no tienen paritaria en dólares”, argumentó y concluyó: “Temos que cuidar la mesa de los argentinos”.

Comparación con el pollo 

De acuerdo a un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el precio del asado aumentó un año 26% más que el del pollo, habitual producto sustituto. De ese modo, durante abril hicieron falta 3.66 kilos de pollo para alcanzar el mismo valor que el de un kilo de asado: un 3,3% más que lo que se precisaba en marzo y un 6,3% más que la brecha de febrero. 

"Luego de la fuerte dinámica alcista, en abril el incremento ponderado promedio de los cortes de carne vacuna anotó una sensible desaceleración, aunque en niveles elevados, alcanzando 3,5%", detalló el organismo.