Aumento de contagios, amparos y falta de insumos: qué pasa en los hospitales psiquiátricos de la Ciudad

En el Borda se confirmaron siete pacientes asintomáticos, tres enfermeras y dos médicos. Hay 30 enfermeros aislados preventivamente. Especialistas precisaron que ya se empiezan a ver los efectos de la cuarentena en la salud mental.
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El deterioro de los hospitales psiquiátricos en el país y la falta de espacio para mantener la distancia social de los pacientes condujo a la confirmación de nuevos casos positivos de coronavirus en los nosocomios. Fallos judiciales ordenaron la entrega de equipos de protección para los profesionales y pacientes.

Antes del primer caso confirmado en el Borda, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) había presentando un amparo ante la Justicia porteña para prevenir posibles casos de infecciones, dado que las condiciones de higiene del lugar eran insuficientes.

El organismo de derechos humanos busca que el Estado garantice y proteja los derechos de las personas con discapacidad usuarias de servicios de salud mental en los hospitales psiquiátricos.

Medidas urgentes

La coordinadora del equipo de salud mental del CELS, Macarena Sabin Paz, explica: “Desde el organismo sostenemos que el COVID-19 es una pandemia que impacta diferenci almente en dos grupos”. Por un lado, el que se compone por personas que tienen agua corriente y jabón, hacen trabajo remoto y cuentan con recursos para enfrentar la cuarentena. En contraposición se ubica la población que vive en los sectores más vulnerables como las villas, las cárceles, los geriátricos y los psiquiátricos.

El amparo del CELS fue apelado por el gobierno porteño. La Justicia de la Ciudad reconoció que los protocolos estatales no contemplan “la situación particular que atraviesan los hospitales monovalentes psiquiátricos”.

Además, sostuvo que “los problemas de las personas con padecimientos mentales no han resultado una prioridad”.

A los internados en los hospitales Borda, Moyano, Alvear y Tobar García, la Justicia dispuso la entrega de equipos de protección personal, tapabocas y barbijos. También se estableció entregar a los nosocomios: jabones, toallas y alcohol en gel.

A su vez, el Gobierno de la Ciudad está obligado a hacer “un protocolo de actuación específico frente a la existencia del COVID- 19 para los hospitales psiquiátricos monovalentes”.

Población vulnerable

La población de los psiquiátricos es de “alto riesgo por las enfermedades preexistentes y por la edad”, dice Sabin Paz. Y agrega: “Las enfermedades psiquiátricas se producen por las condiciones de vida. A su vez, están internadas bajo tutela del Estado. Ahí es donde aparece la doble responsabilidad estatal”.

“La situación de los psiquiátricos ya era muy grave por la desidia y abandono institucional, pese a la existencia de la ley de salud mental nacional y de CABA. En el 2020 deberían cerrarse estas instituciones y ser sustituidas por otros dispositivos“, precisa la integrante del CELS.

Desde el organismo de DDHH esperan que “se asuma la responsabilidad institucional”, pero que no solo quede en el reconocimiento, sino que también actúen rápidamente y dispongan medidas de cuidado, protección y prevención. “No deben establecer más medidas de encierro”, explica Sabin Paz.

Antes de las presentaciones judiciales, los enfermeros de los hospitales comprobaban que efectivamente estén los jabones para lavarse las manos. Además de problemas de limpieza e higiene se mantienen “aislados del mundo”, dado que no tienen teléfonos para hacer llamados en los hospitales.

“Las enfermeras les prestan a los pacientes sus celulares”, afirma la licenciada en psicología. Y agrega: “El problema es en caso de necesitar denunciar, no tienen teléfono fijo ni WiFi”. Ante esta ausencia, la Justicia exigió que el Estado garantice “el derecho a la comunicación de los pacientes internados en los hospitales psiquiátricos, tanto con sus familiares como con sus defensores”.

La mayoría de los pacientes del Borda tienen más de 50 años.

En el caso de que el derecho no esté garantizado, se deberán tomar cartas en el asunto y establecer medidas para que se asegure “la libre accesibilidad de comunicación con el exterior de las personas internadas”.

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El Borda: primer psiquiátrico con casos confirmados

En el hospital hay alrededor de 500 pacientes y 900 profesionales de la salud. Debido a la cuarentena no se admiten nuevos ingresos.

“Desde el 7 de mayo a la fecha ya hay varios casos positivos en el Borda, el primero fue en el Pabellón Siglo XXI. Recibimos varias denuncias anónimas sobre esta situación y promovimos el amparo porque era previsible que el virus ingresara“, sostiene Sabin Paz, quien agrega: “Después se confirmó lo que decíamos”.

Asimismo, Román Fernández, enfermero del hospital y delegado del gremio de Sutecba, confirmó la cantidad de contagiados en la institución al jueves 21 de mayo. El informe de COVID-19 arrojó: siete pacientes positivos asintomáticos, tres enfermeras y dos médicos. Además, están en aislamiento preventivo 30 enfermeros.

Pese a la propagación de la enfermedad dentro del nosocomio, no se realizan hisopados a todas las personas que circulan en la institución.

Ala externa del pabellon central del Borda. Foto: Hernán Zenteno.

“Deberían haber hecho hisopados a todos desde el primer caso positivo, dado que son casos estrechos”, sostiene Sabin Paz. Si una persona quiere pedir un hisopado debe solicitarlo a la Dirección del hospital: “La única manera de evitar que el virus se siga propagando es que se hagan testeos”.

Este mismo reclamo plantea Fernández: “Los testeos sectorizados no alcanzan porque los pacientes caminan dentro de la institución, tampoco es posible que se mantenga la distancia social“. En un servicio de 5 por 10 metros, pueden encontrarse 30 personas.

Y aunque los pacientes no salgan, los profesionales de la salud que los asisten deben viajar en transporte público. Por este motivo, solicitan más hisopados, dado que podrían ingresar el virus a la institución.

Higiene y protección

“Algunos elementos comenzaron a llegar luego de los pedidos que hicimos: un poco de alcohol, jabón líquido y algunos barbijos. Pero fueron obsoletos para contener el virus”, afirma el delegado de Sutecba.

A su vez, aclara que en los sectores donde hay casos confirmados de coronavirus “se les brinda un kit de protección personal básico que debe durar una guardia”. Un enfermero con esa protección atiende “entre 20 a 25 pacientes por día y no se puede mantener la distancia”.

Falta de barbijos en los psiquiátricos.

Este jueves, el Defensor del Pueblo, Alejandro Amor recorrió el hospital. “Buscamos entablar diálogo, a través de Amor, para que el Estado nos brinde la protección que corresponde. Dado que la experiencia y la voluntad no bastan en esta situación”, sostiene Fernández.

Los profesionales del Borda trabajan en un protocolo de COVID-19 para el hospital, el cual tendrá que ser avalado por el Gobierno de la Ciudad. El mismo se adecuará a las instalaciones y a los pacientes.

Amparo del Moyano

A principios de abril, la Asociación Gremial Interdisciplinaria del Hospital Moyano presentó un amparo para pedir la entrega de equipos de protección. Es el único sindicato que integra el órgano de Revisión Nacional de Salud Mental. A la semana siguiente, los profesionales de la salud recibieron los barbijos y las antiparras.

Usamos uno por día en turnos de 6 horas, aunque en realidad se deben cambiar cada 2 o 3 horas“, explica acerca de los barbijos el psicólogo del hospital, Mariano Veiga. Hace nueve años trabaja en uno de los servicios de internación y es secretario general adjunto de la asociación.

El Hospital Moyano. Foto: GCBA.

Veiga sostiene que por el posterior amparo del CELS comenzaron a entregar barbijos a los pacientes. Hay alrededor de 600 internados y “cientos” de ambulatorios que van todos los días aunque no ingresan. Estos últimos reciben su medicación y los tratamientos psicológicos en el hall.

En contraposición con los pacientes, el hospital cuenta con 1000 profesionales de la salud que se reparten en turnos.

El nombre del hospital en homenaje a Braulio A. Moyano, neuropatólogo y neuroanatomista argentino. Foto: GCBA.

El Moyano no tiene casos positivos. El psicólogo aclara que “si llega a entrar el coronavirus a alguno de los servicios, por la edad avanzada de los internados, puede hacer un desastre”. Y reconoce que hay “problemas de arrastre, de desinversión, de estructura y de falta de recursos”. Desde no tener Internet hasta los ascensores en varios servicios no funcionan. “El coronavirus resquebraja la precariedad preexistente”, afirma.

Los protocolos se están llevando a cabo “de forma tardía”. Entre las medidas que tomaron fue restringir el acceso a los pacientes ambulatorios y la implementación de salas solo para las personas que reingresan o ingresan por primera vez al hospital. Ellas deben estar aisladas durante 15 días.

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Unidad Febril de Urgencia entre el Borda y el Moyano

En la esquina de los hospitales psiquiátricos Borda y Moyano, el gobierno porteño instaló una Unidad Febril de Urgencia (UFU). Allí se chequea si una persona con síntomas está infectada de coronavirus.

“Hay dos problemas que presenta la UFU cerca de los manicomios. Por una lado, en la zona hay mucha circulación de pacientes ambulatorios y por otra parte, el gobierno quiere que personal del Moyano y del Borda la atendamos“, explica Veiga.

Para los profesionales de los nosocomios no es correcto el pedido, dado que no son médicos clínicos. El secretario general adjunto de la asociación afirma que por el momento no prestan el servicio en la UFU debido a las quejas que presentaron: “Somos de salud mental y atendemos a pacientes de alto riesgo. Entre ir y venir para atender a personas que pueden tener coronavirus, y después trabajar en el hospital, es muy riesgoso“.

Angustia en el Alvear

“Los pacientes del hospital tienen angustia e incertidumbre como toda la población. Es difícil no saber cómo será la nueva normalidad”, explica el médico psiquiatra del Alvear, Gustavo Campeni: “Los internados necesitan el contacto con sus seres queridos”.

Campeni, integrante del Comité de Crisis de la institución, reconoce que ya está “empezando a ver los efectos de la cuarentena en la salud mental”. Como cuadros depresivos y mucha ansiedad por querer reunirse con la familia y amigos.

En el barrio de Agronomía está el Hospital Alvear. Foto: GCBA.

El único contacto con el exterior que tienen los pacientes es la posibilidad de caminar en el parque, ya no hay más permisos de salida. Y a los ambulatorios los atienden en la parte de afuera del hospital. Allí es donde les entregan los remedios diariamente.

Por ahora, el nosocomio no cuenta con camas de aislamiento para los posibles casos sospechosos. “Todavía el gobierno de la Ciudad no las autorizó. El pedido está en trámite”, explica el psiquiatra.

Además de atender en la guardia del hospital, el especialista también sale en ambulancia: “Lo más complicado es cuando entramos a barrios vulnerables como las villas 31 o 1-11-14”. Su tarea es llevar a los pacientes con problemas de salud mental a los hospitales más cercanos.