Vuelve Macron a la realidad, cede ante los chalecos amarillos y anula los aumentos

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A pesar de haber asegurado desde un principio que no daría marcha atrás con los aumentos, el presidente francés Emmanuel Macron decidió suspender este martes la subida de los precios de los combustibles, luego de una serie de protestas encabezadas por los “chalecos amarillos” que culminaron con más de 200 detenidos en toda Francia.

Este martes, el primer ministro, Edouard Philippe, ha anunciado una aplazamiento de seis meses para la entrada en vigor de la ecotasa, prevista para el próximo 1 de enero. El alza suponía 3 céntimos de euro más sobre el precio de la gasolina y 6 céntimos sobre el gasóleo.


Edouard Philippe

Durante el tiempo de prórroga, las autoridades francesas estudiarán qué otras medidas se pueden poner en marcha para limitar los aumentos en los combustibles. Durante los reclamos, los manifestantes pintaron el arco del triunfo con graffitis contra Macron, que se encontraba en Argentina por la Cumbre del G20. “Nunca aceptaré la violencia“, dijo Macron en una conferencia de prensa en Buenos Aires el sábado en Buenos Aires.

Los protagonistas


Los chalecos amarillos -el movimiento nacido sin líder ni ideología que protesta contra el precio del carburante y la pérdida de poder adquisitivo— fueron los protagonistas de las malas noticias que recibía Macron cuando participaba de la Cumbre de Líderes del G20. Macron se resiste a sus reclamos, quienes según sondeos franceses cuentan con un apoyo masivo en sus pedidos.

Los primeros reclamos


La primera marcha masiva de los chalecos amarillos se dio el 17 de octubre, cuando unas 300 mil personas autoconvocadas participaron en protestas en todo el país. El saldo del enfrentamiento fue de dos muertos y más de 600 heridos. Las protestas continuaron en la semana, aunque con menor concurrencia.

El apoyo social a los chalecos amarillos


Una encuesta realizada en Francia dio como resultado que alrededor del 70% de los ciudadanos considera “justificadas” las protestas y los reclamos de los chalecos amarillos. De esta manera, algunos analistas franceses afirman que no es tan importante la cantidad de personas protestando, pero sí el vasto apoyo que reciben en la sociedad en general, generando que el uso de las fuerzas de seguridad por parte del Gobierno sea considerado como algo repudiable.