Una vida más

El Canciller - Comentarios

Boca se jugó un pleno a la media inglesa. Rescató un punto como visitante contra Junior y ahora deberá ganarle a Alianza Lima en La Bombonera y esperar una manito de Palmeiras ante los colombianos para avanzar a los octavos de final. Incluso puede hacerlo empatando, si es que los brasileños vencen por amplio margen.

La mano arrancó muy torcida en la tarde/noche de Barranquilla, gracias a un penal inventado por Marlon Piedrahita, que compró el árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano, de flojísima actuación. Agustín Rossi (que sigue meado por una manada de elefantes) adivinó el palo, pero no pudo contener el rebote de Luis Carlos Ruiz. Sin ser menos que el rival, Boca se estaba quedando afuera de la Libertadores. Quiso el destino que fuera este mismo jugador, en el inicio del segundo tiempo, el que empató el partido con un gol en contra.

La actuación de Boca fue un calco de todo lo que se vio hasta ahora en 2018. Con muchos nervios y más voluntad que fútbol, con Cristian Pavón muy bien neutralizado y Carlos Tevez lejos de su mejor versión, la idea de Guillermo Barros Schelotto de aguantar el puntito de visitante quedó en evidencia ante la falta de cambios, una constante de este ciclo. Recién a la media hora del segundo tiempo, Edwin Cardona entró en lugar de Bebelo Reynoso y Julio Buffarini lo hizo por Leonardo Jara. Un puesto por puesto que no cambió nada. Los dos 9, Walter Bou y Wanchope Ábila, bien cómodos en el banco de suplentes.

La sensación que dejó el partido es que estaba para cualquiera de los dos. Boca, de haberlo apretado más, podría haberlo ganado, pero también estuvo cerca de perderlo, si no fuera porque Teófilo Gutiérrez no estuvo fino en la definición. En las pelotas paradas, el fondo colombiano mostró algunas inseguridades que el Xeneize no supo capitalizar. Lo decíamos la semana pasada, Junior está lejos de ser un cuco (y Boca, aunque duela reconocerlo, por ahí anda).

Dentro de dos semanas, en casa y hasta quizás con el título local en el bolsillo, Boca tiene la chance de lavar la imagen pálida que dejó hasta el momento. Eso sí, de avanzar a la próxima fase, deberá cambiar mucho si aspira a llegar lejos.