Todo sobre los garcas

El Canciller - Comentarios

En este país, que es el Far West, los garcas se trasladan con total impunidad.

Los garcas surcan el terreno y avanzan garcando gente. La regla número uno del garca es que no hay que preocuparse por el costo social de cagar gente, siempre hay gente nueva para cagar.

Es que la población de próximas víctimas es enorme y pajuerana. Me acuerdo de uno que era garca en el Jardín de Infantes. En cada lugar donde hay gente, hay un garca tratando de sacar ventaja.

Siempre hay que buscar al más boludo de la mesa, si no lo encontrás es que el más boludo sos vos, me dijo un día Nacho Llambí en la época en que caminábamos al sol a la tarde.

El garca es un animal que retiene, es incapaz de compartirle al otro un poco del dulcito. Nada es de él, ni tuyo; es del que se lo queda.

El garca es un miembro destacado de la sociedad, tiene el carisma de los que logran cosas.

Los garcas un día decidieron que no les importaba más la condena social por ser garcas, y sin embargo les duele un poco ser los villanos en Batman.

El garca en general es feliz, nunca ví un garca neurótico. Vive la vida el garca.

El truco que nunca le falla al garca es hacerte creer que a vos no te va a cagar.

El garca es necesario. También empuja la rueda del mundo, trabaja en la zona anestesiada de lo que tiene que avanzar a cualquier costo.

En general los normales no saben qué hacer con los garcas. Muchos se dejan cagar para poder confirmar las sospechas, para poder ofenderse y denunciarlos. Cada garca tiene un club de fans de damnificados.

Cómo los perros del campo que una vez se comen una oveja y después no paran, los garcas alguna vez aprendieron. El LinkedIn de un garca empieza con una explosión de instinto realizado.

Cada tanto me encuentro con un amigo en un bar para que me cague. Llega un poco tarde, se tira en la silla como si fuera una reposera, hablamos de las cosas que hablan los amigos, después le digo que es un garca y mueve la cabeza como si lo estuvieran retando antes de tomar la comunión. Después me caga mínimo, como si tuviera otras cosas más importantes esperando.