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"Lamentamos que la respuesta sea un paro. En esta discusión de adultos tenemos que proteger a los chicos. Vamos a seguir dialogando y trataremos que la llegada al acuerdo se dé con los chicos en el aula”, señaló Federico Suárez, ministro de Asuntos Públicos.

La propuesta de la Provincia se mantuvo en el 15% que busca el Gobierno nacional -que, con el devenir de los números inflacionarios, se presenta cada vez menos tentadora para los gremios negociantes- pero esta vez diagramado en dos semestres: el primero contempla una suba de 10% en tres cuotas y otro 5% en el segundo semestre. Además, como eje de negociación, se incluyó un bonus de $3000 por presentismo.

Para el Gobierno, la nueva propuesta es superadora de la última. Según los cálculos que establecieron, los anticipos elevan en $3250 el salario docente que gana menos de 15 mil pesos y, para aquellos cuyo salario supera los 30 mil, significa un aumento de $8125. La propuesta rechazada proponía renegociar condiciones en el segundo semestre.

Los gremios docentes consideraron insuficiente la propuesta, incluso más perjudicial que la anterior. Según las estimaciones de las unidades sindicales, el acuerdo previo contemplaba un aumento de 11% para el mes de mayo, mientras que la nueva sólo alcanzaría el 8% de suba.

La brecha de negociación aún es muy lejana: los gremios se pegan a la vara del 20% y argumentan que tanto las estimaciones privadas como el FMI estiman una inflación para el 2018 lejana al 15%. El Gobierno, por su parte, sostiene que en el 2017 los salarios subieron por encima de la inflación -cerca de 3% más- y que otros sindicatos firmaron el 15%.