Cuando las esperanzas de encontrarlo con vida empezaban a esfumarse y la familia y amigos entraban en desesperación tras no encontrar rastro alguno después de seis días de búsqueda intensa, el abogado porteño Fernando Reto Reynal, de 44 años, reapareció tras perderse el pasado domingo 9 de febrero en su ascenso al cerro "El Plata", a 5.968 metros de altura, en Mendoza.

El hombre había iniciado la senda con un amigo, quien reveló tras intentos fallidos de dar con él que se habían separado y no había vuelto a verlo. Así pasaron seis días, en los que se desplegaron equipos de búsqueda y rescate que no lograban dar con el andinista que era oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, pero se había mudado hacía seis años a la provincia cuyana.

Después de usar helicópteros, camionetas y patrullas de rescate a pie este último sábado por la tarde, pasadas las 15, Reto Reynal apareció caminando solo a un costado la ruta internacional 7 de alta montaña, la más transitada de la cordillera, que une el territorio mendocino con Chile.

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El letrado del estudio O'Farrell se mudó a la región para convivir con su novia mendocina, de la que después se separó, y desde entonces practica asiduamente escalada, aunque en principio se creyó que era inexperto. Sus familiares y amigos contaron que llevaba tiempo haciendo montañismo y sumando conocimiento.

"Se volvió fanático y empezó a realizar diversas travesías", contó su hermana, que viajó con su madre desde Buenos Aires a Mendoza para ayudar en la búsqueda desesperada que finalmente terminó con final feliz.

Samuel Solanilla, el compañero de esta última escalada fue una de las personas que lo visitó en el hospital de Uspallata y manifestó que, según le expresó el propio sobreviviente: "Fernando bajó del cerro El Plata por una quebrada alternativa".

"Se desorientó en la cumbre y tomó a la izquierda, descendió hasta llegar a una quebrada (…) Es un milagro que esté vivo", agregó su colega de aventura.

De acuerdo a los relatos que recopilaron sus allegados, llegó caminando hasta la ruta 7, cerca de la Aduana chilena de Los Libertadores. Estaba deshidratado. Hizo dedo y un camionero lo llevó hasta Uspallata, desde donde entró en contacto con un hermano y le contó que había llegado hasta un predio de estacionamiento de camiones allí en la alta montaña, a 100 kilómetros de la capital mendocina.

Tanto Gendarmería Nacional como el ministerio de Seguridad de Mendoza informaron en la noche de este sábado que el andinista se encuentra en buen estado de salud y que fue asistido por personal de la Patrulla de Rescate y Auxilio de Montaña (UPRAM) en el lugar, para luego ser trasladado al hospital de montaña Luis Chrabalowski.

Pese a que el médico Marcelo Carleti informó que el sobreviviente presentaba "deshidratación extrema", agregó que está "fuera de peligro".

Según expresó a los policías de guardia en Uspallata, tras desorientarse en la cumbre de El Plata, bajó por una quebrada incorrecta desde una de las cumbres más altas de Mendoza y -al ver que había confundido el camino- optó por dirigirse hasta el margen del río Blanco y seguir su curso, con el fin de alcanzar la ruta.

Ese trayecto a pie implicó seis días y más de 50 kilómetros de caminata, con muy poca comida, equipamiento para escalar un día (sin carpa, ni bolsa de dormir). Contó que tuvo que tomar agua de los arroyos para subsistir.

A medida que pasaban los días, se había llegado a pensar en una potencial caída y se persistía en la búsqueda a pesar de que "hubo muy mal tiempo desde el jueves, lo que complicó" la tarea del helicóptero policial, "aunque se siguió rastreando las posibles zonas de descenso con personal policial, de Gendarmería y grupos de andinistas y baqueanos de la zona".

Un dato que preocupaba era el tiempo que le había tomado a Fernando llegar a la cumbre. Según dijo su compañero Solanilla, habían partido juntos del campamento base a la 1 de la madrugada del domingo. Como Reto Reynal caminaba más lento, le sugirió a su amigo que siguiera hacia la cumbre y que lo alcanzaría, algo que nunca pasó. Es que después de 13 horas de ascenso -de un cerro que en general lleva siete- Fernando logró a la cima, a las 14, y se desencontraron.