Si después de este largo año de días eternos e idénticos, de home office, home training, home schooling y todos los “home...” que se nos ocurran, pudiéramos frotar la lámpara y enumerar tres deseos, muchos nos sorprenderíamos pidiendo lo mismo. 

Según un informe de la consultora Sinkerman & Makón, “el turismo continúa figurando al tope de las prioridades de consumo para la etapa post coronavirus. Más de la mitad de los encuestados consideran que la situación de aislamiento ha aumentado sus deseos de viajar, hecho que se potencia entre los más jóvenes”, destaca sobre los consumidores argentinos. Respecto a los destinos que desean visitar, un 75% elegiría viajar dentro del país, más específicamente a la Costa Atlántica y a la Patagonia, las dos regiones favoritas.

Entre los destinos, sobresalen aquellos donde se pueda llegar en auto, que se encuentren a no más de 1000 kilómetros de casa, donde se pueda armar un plan en familia y el entorno permita disfrutar del aire libre. Cariló, inmune al estrés, reúne las cualidades para cumplir con todos los pedidos.

Las caminatas o recorridos en bicicleta por el bosque de Cariló son una garantía de relax y placer.

1. Recuperar el contacto con la naturaleza. Pisar el pasto, la arena fresca de la orilla del mar, las hojas crujientes de los árboles. Cambiar el murmullo de las máquinas de la ciudad por los pájaros, el viento y el silencio. Trotar por el bosque seguramente será mucho más reconfortante que correr alrededor de la mesa o a lo largo del pasillo. Amasar pan estuvo bien pero… ¡prender el fuego para el asado no se compara! 

Es un sentimiento compartido: necesitamos salir, cambiar de escenario, llenar los pulmones de oxígeno, subirnos al auto y bajarnos en un paisaje nuevo. 

“Esta temporada, más que nunca, los visitantes eligen el lugar donde vivir durante sus vacaciones por el confort, pero también por las vistas y el entorno”, cuenta Joaquín Bustillo, de Celtis Cariló, la administradora de edificios premium con mayor expertise en la zona. Sus departamentos con vista franca al mar y sus instalaciones en medio del bosque son las más demandadas por los huéspedes que buscan dejar atrás el estrés que trajo la pandemia. 

Balcón con vista al mar y a los pies de la playa, para olvidarse del auto, del ruido y del estrés.

2. Ser dueños del tiempo propio. Durante los meses de aislamiento, una sensación muy recurrente y compartida fue la de haber perdido el control del tiempo. Por un lado, jornadas de trabajo sin fin: estar en casa, sin planes y con el teléfono en la mano hacía que -potencialmente- siempre estuviéramos disponibles para trabajar, para nosotros o para los demás. Por el otro, sin deportes, salidas, cines, bares ni juntadas, el tiempo del placer se esfumó o se transformó en maratones de Netflix. Un capítulo más. Pasamos de no tener tiempo a tenerlo todo y no poder hacer nada con él. 

Despertar en la playa y elegir despreocupadamente la agenda del día se volvió un sueño que hoy, bienvenida nueva normalidad, se vuelve real. En Cariló, alejados de las complicaciones del tráfico (otro ladrón del tiempo) y las grandes aglomeraciones de los balnearios más concurridos, le abren la puerta al placer de volver a vivir el propio tiempo.

“Organizás tu día sin mirar el reloj en un paisaje que no tiene fronteras y que está ahí para ser descubierto y disfrutado en total libertad. Se puede alternar entre la playa y el bosque, o combinarlos en una experiencia única. También hay circuitos de senderismo para recorrer a pie o en bicicleta. Nuestra primera recomendación siempre es 'dejá el auto en la cochera y salí a caminar'. Nunca se arrepienten”, comparte Bustillo sobre su consejo más apreciado.

La estadía en un exquisito departamento de playa invita a vivir Cariló en el confort de cada detalle.

3. Reencontrarnos con el placer. Está claro que tuvimos un año de “aguantar”, por eso ahora, bien merecida la temporada de disfrutar. Si es por pedir, en Celtis Cariló cuentan que tienen el menú completo de las perfectas comodidades, entre las que incluyen los precios en pesos. Un dato no menor si de bajar el estrés se trata, ya que permite proyectar y saber de antemano cuánto nos saldrán las vacaciones, sin sufrir chequeando cada día la cotización del dólar en el teléfono desde la reposera.

Cariló vive desde hace tres temporadas un boom gastronómico y -especialmente- de propuestas de coctelería que no deja de crecer. La alquimia de aromas y sabores enlazados con la maravilla natural y el buen gusto de los espacios definen ambientes perfectos. Puertas adentro, describe Joaquín Bustillo, también están atentos a todos los detalles: “Esa idea del departamento de vacaciones donde uno no quiere estar, sólo entrar y salir, no es posible para nosotros. La experiencia de habitar un lugar confortable y estético es clave. Por eso, nuestros departamentos son decorados especialmente, incluso con cuadros de autor, impecable ropa de cama de percal y una parrilla individual en cada balcón para que los asadores se sientan en casa”. 

Si el año nos demandó sacrificio y resistencia, las vacaciones ahora nos ofrecen relax y disfrute para compensar la pandemia. Será cuestión de poner el placer en modo on, salir a la ruta y seguir la flecha que indica “hacia la arena, el aire y el sol”.

Dónde alojarse

Sea View (sobre la playa y con vista al mar). Sea Breeze (con amplios balcones sobre el océano), Edificio Playas, Sea Point y Torres de Mar (incluyen servicio de playa con sombrilla, sillas y reposeras).

Vizion Suites y Sea Point (ubicados a escasos 50 metros del acceso a la playa). Ayres de Mar (sobre la línea del mar). AguaCalma (su gran atractivo es la pileta en medio del bosque y rodeada de pinos) y Boreas están inmersos en el bosque, frente al centro comercial.

- Más información

 www.celtiscarilo.com.ar

- Contacto y reservas

Teléfono: (02254) 570 600/570 900

Mail: alquileres@celtiscarilo.com.ar

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