Rappi: sin jefes, con ganancias y pasión, pero sin derechos

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Esta semana se vivió en la Ciudad de Buenos Aires el primer conflicto de la flamante aplicación de repartos a domicilio Rappi. Sus ciclistas -se podrían llamar empleados, pero no lo son- hicieron una huelga por cambios en la aplicación. Y, de paso, reclamaron sus ausentes derechos laborales.

Los rappitenderos, así los llaman a los jóvenes que se ofrecen a llevar y traer pedidos con la aplicación, notaron que la aplicación había cambiado la manera de funcionar y en vez de darle la posibilidad de elegir los viajes por cercanía, se los asignaba directamente aunque quedaran lejos de donde estaban.

Si ellos se rehusaban a tomar el viaje -a veces de hasta 50 cuadras andando en bicicleta- la aplicación los penalizaba bajándolos del ranking y restándoles la posibilidad de recibir pedidos. Todo esto, por la módica suma de $35 por cada solicitud, más propina.

Si bien en las últimas horas llegaorn a un acuerdo con la empresa, las condiciones que los chicos y chicas aceptaron son no hacer más de 1,5 kilómetro por pedido, porque sino no tendría sentido.

¿No tenés algunos derechos para mi?

El problema aquí son los múltiples cambios unilaterales que realiza la empresa porque puede. Porque no tiene contrato con ninguno de los 1000 repartidores que trabajan sin ningún tipo de resguardo ni seguro de trabajo.

Que la precarización de los trabajadores sea noticia no es algo nuevo, pero que las innovaciones tecnológicas sean protagonistas de este reclamo, sí. La empresa, sin embargo, continúa expandiéndose y acaba de anunciar su desembarco en la ciudad de Córdoba y ofrece a sus usuarios recibir pedidos en menos de 35 minutos o gratis prometiéndole hacerle la vida “más fácil a los usuarios”. También resuelve el tema del delivery a todos aquellos comercios que carezcan de este plus. Y ofrece una changa remunerada a miles de pibes y pibas que están desocupados.

Los reclamos de los Rappitenderos son que no bloqueen a quienes liberen pedidos, que el valor del viaje suba a $50, la apertura de una oficina de reclamos, el blanqueo de 50 trabajadores, etcétera.

Huelga de Rappitenderos en Buenos Aires

En Colombia, de donde es originaria la aplicación, también acaban de tener una huelga por problemas en los pagos: “Han perdido hasta un 70% de sus ganancias con la nueva actualización”, aseguró el diario Colombian, lo que responde a las mismas razones que la huelga argentina.

Huelga de Rapitenderos en Colombia


LadoB

El conflicto con los servicios de delivery online también se extiende a sus lugares de paradas: plazas, espacios públicos, andenes de bicicletas, etcétera.

En Colombia

En Argentina