Quién es Luis Arce, el delfín de Evo que será el nuevo presidente de Bolivia

El próximo mandatario boliviano fue la cara visible de los 13 años de crecimiento económico bajo la administración de Evo Morales. Los desafíos que tiene al asumir.
El Canciller - Comentarios

Luis Arce Catacora será el nuevo presidente de Bolivia. El candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), que se impuso por el 52% en los comicios del domingo, nació el 28 de septiembre de 1963 en La Paz. Hijo de profesores, el próximo jefe de Estado creció en una familia de clase media y cursó sus estudios superiores en el Instituto de Educación Bancaria (IDEB), dónde se graduó como contador general el año 1984.

Posteriormente, Arce ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas y Financieras de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y, a mediados de los 90, obtuvo un Master en Ciencias Económicas (MSc in Economics) de la Universidad de Warwick en la ciudad británica de Coventry. También es doctor honoris causa de la Universidad de los Andes y de la Universidad Privada Franz Tamayo.

El próximo presidente de Bolivia es un funcionario de carrera. En 1987 ingresó a trabajar al Banco Central de Bolivia (BCB), en donde realizó gran parte de su carrera profesional. Desde 1992 hasta 2005, Arce trabajó en la Gerencia de Operaciones Internacionales del Banco Central de Bolivia como Subgerente de Reservas. También se desempeñó en el ámbito académico-universitario como catedrático y brindando conferencias.

El 23 de enero de 2006, el presidente Evo Morales Ayma designó a Arce al frente del Ministerio de Economía (en ese momento Ministerio de Hacienda, en realidad) donde, salvo por un breve intervalo de dos años del 2017 al 2019, se mantuvo en ese cargo hasta el final del tercer gobierno del MAS. Desde ese lugar, el actual mandatario electo fue el arquitecto de la gran bonanza económica de esos años. Favorecido por el contexto internacional, el gobierno boliviano llevó adelante la nacionalización de los hidrocarburos al tiempo que desplegó una activa política social que mejoró notablemente los indicadores económicos del país. La pobreza se redujo prácticamente 30 puntos en una década.

La elección de Arce como candidato para reemplazar a Morales -exiliado en Buenos Aires y proscripto para poder participar-, en la contienda electoral se debió no sólo a su imagen positiva por la gestión al frente del Ministerio, sino por un perfil “técnico”. La decisión apuntó a evitar una polarización mayor social como sí podría haber sido una candidatura presidencial de David Choquehuanca, quien finalmente integró el binomio pero en el lugar de vice.

Ahora, Arce tiene el desafío de reencausar la situación económica y social del país pero en un contexto internacional y regional desfavorable y con una fractura interna en dos bloques muy clara, como ocurrió al comienzo del mandato de Evo y que le requirió una gran muñeca política al exmandatario desactivar.