El arco político no perdonó la postura de Cambiemos y hasta el perionismo “dialoguista” le dio la espalda durante el debate por las tarifas. Sin embargo, el establishment le hizo un guiño que llegó con fuerza desde París, donde se desarrolla el Business 20. 

Allí, los empresarios más poderosos del país que conforman el grupo selecto enviaron un gesto amigable a la Casa Rosada, después de la crisis cambiaria, los cuestionamientos por los tarifazos, la inflación y el traslado a los precios.

Entre otras presencias importantes en Francia se encontraban Eduardo Elsztain, Paolo Rocca, Luis Pagani, Miguel Gutiérrez, Inés Berton y Martín Migoya (faltaron dos chairs, Marcos Galperín y Jorge Mandelbaum). 

Además, viajaron miembros del llamado "Grupo Empresarial de Alto Impacto", como Alejandro Bulgheroni (PAE) y Luis Pérez Companc (Molinos), y otros empresarios que también son parte de las mesas de debate, como Marcelo Mindlin (Pampa), Marcos Bulgheroni (PAE), Cristiano Rattazzi (FIAT), Teófilo Lacroze (Shell) y Enrique Cristofani (Santander).

El último, Cristofani, el banquero que conforma junto a Jorge Brito (Banco Macro), salió a calmar la presión sobre el Gobierno y dijo que está “todo bien”. "Para mí, acudir ahora al FMI es, en cierta forma, la compra de un seguro", dijo en una entrevista en La Nación.

Enrique Cristófani, presidente de Santander

En este sentido, el presidente del Santander Río explicó que acudir al Fondo “fue una decisión correcta”. “El sistema financiero, si bien es pequeño, es sólido y líquido”, añadió.

Y colaboró con el Gobierno para alejar la palabra crisis de Balcarce 50: “Hay una escasez de monedas que tiene que ver con una debilidad estructural que tiene la Argentina desde hace muchas décadas, porque gastamos más de lo que recaudamos. Pero yo llamo a este episodio "volatilidad" y no crisis”.

“Soy optimista”, lanzó uno de los empresarios más importantes del mundo de los bancos, con especial atención a la situación que gira en torno a la divisa norteamericana.

El CEO de Techint fue otra de las voces que expresó su respaldo a la política económica del Gobierno, a pesar de los vaivenes financieros que golpearon a la imagen del Presidente. 

Aunque reconoció que “va ser un año difícil porque hay que hay que recuperar el equilibrio”, admitió que sigue vigente el interés de los países desarrollados por profundizar el vínculo e intentar atraer inversiones clave para la infraestructura del país.