Luego de las duras críticas que lanzó contra el Gobierno por el protocolo de seguridad en el uso de armas y la ley de financiamiento de los partidos políticos, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, cambió el foco de sus cuestionamientos y puso la mira en la Justicia. Para la legisladora, las causas por corrupción no registran avances significativos y de las 110 denuncias que hizo solo cuatro llegaron a juicio oral, ninguna con sentencia firma.

La diputada nacional dio a conocer un duro informe sobre la situación en la que se encuentran las denuncias penales que hizo en los últimos años sobre delitos de corrupción. Además, presentó ante el Consejo de la Magistratura un pedido de juicio político contra los magistrados que absolvieron al ex presidente Carlos Menem en la causa por el tráfico de armas a Ecuador y Croacia.

"Lucha contra el crimen organizado y la corrupción. Luces y sombras de poder judicial en la Argentina", es el título del informe, que la Coalición Cívica comenzó a preparar meses atrás. La mayoría de las denuncias son contra ex funcionarios kirchneristas, aunque también está incluida una que hizo sobre el titular de la AFI, Gustavo Arribas, por supuestas transferencias de parte de la brasileña Odebrecht.

Las críticas de Carrió se concentran en el desempeño de los jueces durante el segundo mandato de la ex presidenta Cristina Kirchner, con detalles de las medidas adoptadas por cada magistrado federal en todas las denuncias.

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La líder de la CC resaltó que 16 de las denuncias formuladas desde 2012 en adelante fueron archivadas de inmediato, mientras que ocho se cerraron "sin ningún tipo de investigación". En tanto, hay 82 casos que siguen en la etapa de instrucción, incluso algunas presentadas en 2006 y 2008.

"Hemos luchado contra la corrupción casi en soledad durante muchos años dedicándonos a investigar y denunciar a quienes han cometido graves delitos contra el pueblo de la Nación, incluyendo a peligrosos criminales que causaron y causan la muerte de muchos ciudadanos. Hemos recibido amenazas de todo tipo en contra de nuestra vida y de la de nuestros seres queridos", subrayó Carrió.

Pese a los cuestionamientos, hizo una salvedad con lo ocurrido durante los últimos dos años, cuando fueron procesados -algunos con prisión preventiva- ex funcionarios nacionales como Julio De Vido, Roberto Baratta, Ricardo Jaime, Claudio Uberti, y empresarios como Cristóbal López, Lázaro Báez, Carlos Wagner.