Macrista antes que cambiemita. Cercano a Lilita hasta que ¿lo mandó al frente? Un interlocutor en canchas complejas que busca siempre llevarle rápidos resultados a Mauricio Macri, aunque últimamente no haya sido demasiado efectivo. Fabián "Pepín" Rodriguez Simón tuvo a su cargo a la polémica UCEP (Unidad de Control del Espacio Público) durante el paso del actual presidente por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y hoy es uno de los integrantes de su mesa jurídica.

Abogado "especializado en litigios de alta complejidad” (como dice la biografía del libro pro-Clarín que escribió durante el conflicto por la Ley de Medios), hace más de diez años que está dentro de la estructura PRO. Del asesoramiento en el conflicto del Borda al traspaso del subte de la órbita nacional a la del Gobierno de la Ciudad, el sello Pepín siempre estuvo ahí.

Vinculado con José Torello y con dialógos fluidos con el secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas, Rodríguez Simón se mueve en áreas judiciales espinosas, como la Corte Suprema, y asuntos relacionados con lo "internacional”.

Fue, de hecho, el de la idea de los dos jueces de la Corte Suprema por decreto, algo que le encantó a Macri pero que finalmente no tuvo éxito. Su otra (gran) derrota fue el fallo por tarifas. 

Pero si de algo se jactaba hasta hace poco es de la llegada a la presidencia de la Corte de Carlos Rosenkrantz, que desplazó al no tan querido Ricardo Lorenzetti. La jugada, en un guiño a Elisa Carrió, parecía impecable, pero el juez rafaelino consiguió conformar un power trío con otros dos integrantes y "manijear” así los fallos de impacto público.

Lilita supo tener un vínculo cercano con Pepín, ya que comparten enemigos en común. Uno de ellos es Lorenzetti. El otro, Daniel Angelici. Pero hace dos meses Lilita, desde un programa de televisión disparó: "A la Justicia la manejan Daniel Angelici y los pepines”.

El motivo de enojo de Lilita parece ser la falta de resultados. En la Corte, cualquier mención a Pepín es símbolo de negociación con el oficialismo. A los miembros del Máximo Tribunal no les agradó la cercanía tan poco disimulada de Rodriguez Simón con Rosenkrantz. Ante todo, gustan de mantener las formas.

Con el Tano, la relación es de desconfianza y de celos. El presidente de Boca está mucho más expuesto, pero tiene línea directa con Macri a pesar de no pertenecer formalmente a la mesa jurídica de decisiones. 

"Si la libertad significa algo es, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír”. La frase es de George Orwell y es la que eligió Pepín para su libro de Clarín. Director de YPF y parlamentario del Mercosur (Parlasur), algunos sostienen que deberá renovarse si no quiere perder poder. Otros aseguran que está trabajando "más que nunca”.