Alberto Fernández le bajó el tono a las polémicas en torno a las causas judiciales por corrupción, se metió de lleno en la crisis humanitaria de la Venezuela de Nicolás Maduro y aclaró que le parece positivo el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, pero no así como está.

En una entrevista televisiva que le concedió a Luis Novaresio, el precandidato presidencial del Frente de Todos, que volvió a dejar en claro que será él -y no Cristina- quien tomará las decisiones en un eventual gobierno, ratificó la defensa judicial sobre la expresidenta.

"Yo creo que Cristina va a probar su inocencia. Se la involucró con un forzamiento impresionante de todas las normas, con construcciones legales difíciles de creer", afirmó. Sin embargo, le bajo el tono a las polémicas declaraciones (suyas y de algunos militantes) que anticipaban la revisión de las causas.

En esta línea, también aseguró que no le hace ruido la fortuna de la senadora, ya que tanto ella como Néstor Kirchner "fueron abogados a los que les fue muy bien atendiendo al final de la dictadura militar". Según indicó, el expresidente asumió la presidencia con 25 departamentos repartidos entre Santa Cruz y la Capital Federal.

Luego de asegurar que no revisará las sentencias ni le dará una amnistía a los kirchneristas acusados en expedientes de corrupción, ponderó a los jueces de la Corte Suprema de Justicia: "Nos pueden gustar más o menos sus fallos, pero son dignos, garantizan la independencia".

Al ser consultado por la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela, se diferenció de la doctrina que profesa su espacio y fue taxativo en la descripción del gobierno chavista. "Hay un gobierno autoritario que ha lastimado la institucionalidad del país", sostuvo, ante la mirada sorpresiva de Novaresio.

Retomando el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE, al que criticó duramente y por el que se cruzó con Miguel Ángel Pichetto y Jorge Faurie, Alberto aclaró que el pacto estratégico sí le parece positivo. Pero no "así como lo negoció Macri".

Aunque todavía la letra chica del acuerdo no fue redactada y se desconocen los términos del mismo, explicó que, aunque "la globalización es un hecho irreversible", Argentina debe ingresar al mundo de manera "inteligente".

"El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea sí es bueno. El ayudar a abrir las economías es bueno, pero ¿abrir las economías cómo?"

"El acuerdo sí es bueno. El ayudar a abrir las economías es bueno, pero ¿abrir las economías cómo?", se preguntó.

"¿Abrir las economías para que la producción industrial argentina se muera? Eso no es bueno", agregó. "¿Abrir las economías para que Argentina se convierta en el granero del mundo otra vez, como en 1920? Eso tampoco es bueno. Y eso es lo que promueve este acuerdo tal como Macri lo está llevando adelante", sentenció.