Pasadas las 22, María Eugenia Vidal se subió al escenario del bunker de Costa Salguero y reconoció la derrota. "Quiero felicitar a Axel Kicillof por la excelente elección", sostuvo.

Con más del 80% de las mesas escrutadas, los números ratificaban el amplio triunfo del exministro de Economía en la provincia de Buenos Aires, con el 52% de los votos. Vidal por su parte, mejoró su performance de las PASO, con el 38,68%, pero no le alcanzó para dar vuelta los resultados.

"Espero que empecemos juntos una transición democrática, como corresponde y en conjunto", lanzó Vidal en otra parte de su discurso, en el que ratificó que pese a los resultados no se alejará de la vida pública. "Empieza otra etapa, voy a seguir", aseguró. Desde el entorno de la gobernadora admitían que la de la provincia de Buenos Aires "era la elección más difícil".

Ya como gobernador electo, casi sobre las 11 de la noche, Axel Kicillof habló desde el escenario del bunker de Chacarita, en el escenario que compartió con los otros dos grandes ganadores de la noche, Alberto Fernández y Cristina Kirchner. También su compañera de fórmula, Verónica Magario.

"Ganó la política y la movilización popular", sostuvo un eufórico Kicillof, que enfocó su discurso en criticar la situación económica que deja Cambiemos, tanto a nivel nacional como en territorio bonaerense. "Estamos adelante del fracaso de un modelo neoliberal", sostuvo, y aseguró que a partir de diciembre "cambia la lógica de gobierno".

Kicillof se impuso en la primera, segunda y sobre todo en la tercera sección electoral por amplio margen, bastión peronista que condensa las zonas más populosas de la provincia. En La Matanza, donde votan más de un millón de personas, se impuso por casi el 65%. Avellaneda, Berazategui, Florencio Varela, Lomas de Zamora fueron otros de los puntos donde se impuso la fórmula del Frente de Todos por una amplia diferencia.

Vidal por su parte, ganó al interior de la provincia de Buenos Aires. Y los intendentes de Juntos por el Cambio lograron retener varias intendencias que estaban en jaque: Tres de Febrero, La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca y Lanús. Quilmes y Morón, quedaron en manos de la oposición. Pilar se disputaba voto a voto.