El Gobierno se prepara para llegada de Christine Lagarde al país, en medio una crisis que preocupa el futuro de Cambiemos con una inflación en alza y un dólar en pausa. En este escenario, el principal objetivo en la Casa Rosada es “cumplir con lo que se acordó con el FMI”.

Sin embargo, los números rojos alertaron a propios y ajenos sobre los riesgos de no alcanzar con la letra chica del arreglo con el Fondo Monetario Internacional. “No hay posibilidades de que Argentina no cumpla”, afirmó esta mañana el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en diálogo con Radio Mitre.

“El famoso 1,3% del déficit”, deslizó ayer el propio presidente Mauricio Macri sobre la cifra que debe alcanzar el Gobierno para estar en sintonía con lo acordado con el FMI. En este sentido, Frigerio dio detalles sobre las reuniones con representantes de las provincias, opositores y de Cambiemos, para llegar a un punto común y “colaborar” con el plan diseñado por el Gobierno.

“Estamos proponiendo respetar el esfuerzo de la coparticipación primaria, es decir la coparticipación que reciben la Nación y las provincias. Esto es hoy un 33% para las provincias y un 66% para la Nación más la ANSES y el sistema de seguridad social que se lleva la mayor parte”, añadió.

En este sentido, tal como anticipó elCanciller ayer al mediodía, el Gobierno asumirá casi 200 mil millones de pesos de los 300 mil que se deben recortar para alcanzar un acuerdo con el organismo que dirige Lagarde. 

“El esfuerzo que hay que hacer para terminar con estos setenta años de un gobierno que gasta más de lo que recibe, en principio lo tiene que hacer el estado, la política. Otra vez cargar sobre la gente, sobre la producción, el esfuerzo, no es una buena idea”, añadió Frigerio.

Sin embargo, en voz del propio Nicolás Dujovne, ya hubo algunos aspectos del acuerdo original que no podrán ser cumplidos al pie de la letra. ¿Por qué? El “desliz inflacionario” del 29,5% anual con 4,1% en inflación núcleo de junio, una cifra que no estaba prevista en el boceto inicial.

Irregularidades en los aportes de campaña

“La justicia tiene que actuar. Ayer fue muy clara la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, nosotros no vamos a apañar a nadie”, aseguró el ministro del Interior sobre el escándalo por el origen de los aportes en la campaña electoral de Cambiemos.

Y anticipó: “Vamos a mandar la ley que trabajamos de financiamiento de la política para que todas las campañas se hagan a través de aportes bancarios”.