15/07/2019
Jueves 11 de Julio de 2019 Está pasando

El engaño disfrazado de promesa: la vuelta de los telares de la abundancia

Telar. Fractal. Mandala. Flor. Tiene distintos nombres, pero en todos los casos la promesa de “abundancia ilimitada” es el denominador común. Abundancia económica, siempre y cuando se pague la cuota de ingreso -que varía en sus valores según el grupo, pueden ser en dólares o en pesos-, y se sume más gente que haga que la rueda siga girando.

Las redes sociales expusieron como estas “estafas piramidales” volvieron. No son nuevas, en el país, incluso, en 2016 hubo un caso de una mujer en La Rioja que terminó detenida. Ahora, en tiempos de sororidad, la propuesta disfrazada de feminismo llega de la mano de ser parte de un “grupo de mujeres” que se hacen “regalos” y forman un lazo de confianza que puede sonar tentador. Siempre y cuando se haga la inversión monetaria inicial. 

Las invitaciones llegan de familiares, amigas, amigas de amigas, compañeras de trabajo, de facultad. Pero cuando el círculo íntimo se agota llegan las invitaciones de desconocidas por las redes sociales. En Twitter, varias usuarias compartieron mensajes que recibieron y se multiplicaron los relatos de experiencias. Una dijo que la invitó una profesora. A otra, su psicóloga. A otras las tientan con ser parte de uno donde hay famosas. 

También hay mensajes con “consejos” de cómo conseguir la plata inicial que van desde vender cosas, pedir préstamos a familiares, hasta conseguir una “socia” que aporte la mitad.

 

 

¿Cómo funciona? La flor tiene los cuatro elementos: agua, tierra, aire y fuego. En el centro está el agua, que es la persona que inicia el grupo e invita a dos personas más: las tierra. Cada tierra, a su vez, invita a dos más: los aire. Y esos cuatro invitan a dos más: los ocho fuego que completan la flor, y hacen la “inversión” inicial. 

Esa plata va de “regalo” a quien está en el centro (el agua), que sale del círculo. Las tierra pasan a ocupar su lugar, formando una nueva flor cada una. Todas “avanzan” un casillero y se convierten en un nuevo elemento. Y para completar la flor,  hay que sumar dos “fuego” más que hagan su aporte.

El problema llega cuando a la rueda le cuesta seguir girando, no se consiguen más fuegos, las agua ya salieron (con plata), y otras se quedaron sin abundancia. No se puede reclamar que se devuelva un regalo, y siempre van a ser más los que pierden que los que ganan.

 

En 2016, la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) se refirió a este engaño que viene del antiguo esquema Ponzi. En un video explicaba su funcionamiento, la promesa de ganancia de un 700%, y advertía por sus “posibles consecuencias perjudiciales para el patrimonio de parte de los participantes”. También porque la “captación pública de dinero para su colocación en inversiones en el país requiere autorización de autoridades competentes, a efectos de controlar y proteger de fraudes y estafas”.

Y que quienes fueran víctimas de una estafa, pueden denunciar en la fiscalía más cercana.

 

Compartir en
["\/","seccion","nota","encuesta","opinion","autor","tag","buscar"]