Más de 40 días de conflicto docente en Chubut por sueldos e infraestructura

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El viernes, el Obelisco amaneció sitiado por militantes del Partido de Trabajadores Socialistas -PTS-, que cortaron las calles del centro porteño para visibilizar el conflicto docente que lleva más de 40 días en Chubut. Los maestros de la provincia sureña mantienen una disputa con el gobierno de Mariano Arcioni por los salarios impagos y los problemas edilicios en las escuelas.

“Estamos tratando que se convoque a un paro nacional, porque el problema no lo tenemos solo los trabajadores de la educación, sino de todos los trabajadores estatales”, indicó Santiago Goodman, de la Asociación de Trabajadores del Estado de Chubut -ATECh-. “Tenemos la obra social cortada desde hace cinco semanas, las actas paritarias incumplidas y serios problemas de infraestructura escolar”, agregó.

Evelin Olguin, también de ATECh, valoró que la visibilización de la problemática, que hasta ahora se había plasmado mediante cortes de ruta en Chubut, llegara a la Ciudad de Buenos Aires.

“Nos pareció importante la visibilización a nivel nacional, así como la participación de la compañera Noemí Barra (NdR: única docente chubutense que viajó a CABA), que pudo comunicar la situación que estamos atravesando acá, con muchas escuelas ocupadas por estudiantes. De esta manera, el Gobierno mínimamente se reunió con la Mesa de Unidad Sindical. Nos parece fundamental que la CTERA convoque a un paro de unidad nacional”, sostuvo.

Mientras los manifestantes cortaban las calles de la Capital Federal, Arcioni se preparaba para recibir en la Casa de Gobierno de Chubut a los sindicalistas. El mandatario reelecto ofreció abonar los sueldos de agosto a partir del 11 de septiembre, en tres cuotas, con una entrega inicial de 30.000 pesos.

En la reunión, el gobernador oficializó el pago total de los sueldos correspondientes a julio y el cumplimiento de los aumentos retroactivos adeudados, que se pagarán en dos partes -50% en septiembre y 50% en octubre-.

Olguin  consideró a la oferta como “un chiste”. Según indicó, no hay certeza de cuándo se cobrarían las dos cuotas restantes, sumado a que la propuesta no incluría la cláusula gatillo, homologada en paritarias en marzo de este año. “Es complicado que el conflicto se solucione“, dijo.