La bala de plata: Bullrich, la ministra que quiere escribir su nombre en una boleta en 2019

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Más allá de los acuerdos comerciales y las reuniones bilaterales, la verdadera prueba que trajo la Cumbre de Líderes del G20 era de fuego. ¿Podría ser capaz el Gobierno de realizar un evento de esta magnitud, garantizando la seguridad de todos? La apuesta máxima cayó en los hombros de Patricia Bullrich, ministra de Seguridad y el único diamante que aún reluce en arenas conservadoras después de tres años deficientes en materia económica.

La dama de hierro que defendió al policía Luis Chocobar promete ser mucho más rígida si le dan rienda suelta. La consigna de reemplazar la goma por el plomo es cada vez más taquillera: la utilizan en el prime time peronistas como Miguel Ángel Pichetto y liberales como José Luis Espert. En el círculo de Mauricio, es Patricia la encargada de contentar a los que están cansados de las calles cortadas.

Hija de  Alejandro Bullrich (médico) y de Julieta Luro Pueyrredón, es parte de un linaje que incluye a Juan Martín y a Honorio Pueyrredón, célebre ministro de Yrigoyen. La fortuna familiar la cultivó Adolfo Pueyrredón, fundador del Patio Bullrich e intendente de la Ciudad como ladero de Julio Argentino Roca. Prima hermana de Fabiana Cantilo y tía segunda de Esteban, actual senador de la provincia de Buenos Aires.

Investida por Macri con el poder de “hacer lo que sea necesario”, calza justo en los sondeos latinoamericanos que muestran el avance de la derecha, potenciado por la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil, que le abre la puerta a Bullrich a los rumores de una vicepresidencia en 2019.  Ostenta sin desgano, también, el título de ser la funcionaria más criticada por los sectores más progresistas.

Su duro discurso frente a algunos casos -la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, el asesinato de Rafael Nahuel o el caso Chocobar- le hizo sumar oponentes dentro del Gobierno, pero siempre contó con el respaldo de Macri. Ni siquiera en el momento que ninguna silla estaba segura en el Gabinete la ministra de Seguridad se sintió en jaque.

Con el G20 consumado, a la ministra se le adjudica el éxito en el megaoperativo que incluyó a 22 mil efectivos. Sin incendios como los ocurridos en Hamburgo el año pasado, la imagen de una Buenos Aires tranquila que se llevaron los principales mandatarios de las potencias mundiales hace subir nuevamente el perfil de Bullrich.

Entre los liberales y conservadores, que no ven un avance en materia económica ni una apertura comercial importante en el macrismo, se destaca el perfil de Bullrich como la única a la altura de las circunstancias. Empoderada por la dimisión de Martín Ocampo en la Ciudad, el éxito del G20 y el avance de las ideas de derecha, escuchan en Casa Rosada a quienes la piden para reemplazar a Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad o para acompañar a Macri en la boleta presidencial.