La Cámara Federal porteña le dio licencia a Lijo en su jurisdicción para que asuma como juez de la Corte
En un plenario, aceptaron darle la dispensa al magistrado para que ejerza "en comisión" en el Máximo Tribunal, tal como fue decretado por el Presidente. Ahora la última palabra la tienen sus eventuales pares.
La Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional porteña aceptó este miércoles darle licencia al juez Ariel Lijo para que asuma "en comisión" como magistrado en la Corte Suprema de Justicia de la Nación -tal como lo decretó Javier Milei- sin tener que renunciar a su cargo en la jurisdicción de la Ciudad.
Así lo establecieron los camaristas durante un plenario que se inició a las 11 y en el que analizaron el pedido del interesado, cuya designación dura hasta el fin de las sesiones legislativas del año en curso, según establece la Constitución Nacional. Después de ese plazo, Lijo deberá dejar este nuevo cargo, salvo que el Senado le dé antes su aval para quedarse como miembro definitivo del Máximo Tribunal.
La decisión fue tomada por los seis integrantes de las dos salas que componen la citada cámara -la cual resuelve sobre pedidos administrativos de este tipo- ante la convocatoria del presidente del cuerpo, Mariano Llorens. El paso era necesario para que Lijo quede liberado de sus actuales funciones y pueda así pasar a cumplir su nuevo rol, según lo estipuló a sola firma Milei tras un año de negociaciones e intentos fallidos para que la Cámara alta le apruebe el pliego de su nominación, presentada en marzo de 2024.
En el encuentro participaron, además de Llorens, Eduardo Farah, Roberto Boico, Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Martín Irurzun. Ahora, el caso se eleva a quienes serían finalmente sus pares en la mayor instancia judicial del país -Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti- que deberán aprobar dicha licencia, en este caso, por el "cargo transitorio" otorgado.
Ese será el último escollo a sortear, ya que un sector se opone a la llegada de Lijo sin la renuncia a su cargo en Comodoro Py, mientras persisten los reclamos desde gran parte del arco político por sus antecedentes como uno de los más denunciados ante el Consejo de la Magistratura.
Lijo es titular del Juzgado Federal N°4 de la Ciudad desde hace dos décadas y, además, subroga el N° 12, que está vacante desde que su titular -Sergio Torres- asumió como ministro en la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires.
A través de este mecanismo, busca evitar la renuncia a su actual cargo, al menos hasta contar con el visto bueno del Senado para que se efectivice sin plazo -y de manera vitalicia hasta su jubilación como es para todos los integrantes fijos- su participación en el Máximo Tribunal, que en este momento cuenta con solo tres jueces tras las salidas de Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda.
En el extremo de que finalmente la Corte no le conceda lo solicitado, el letrado podría evaluar esperar la decisión de la Cámara alta para incorporarse, algo que está muy lejos de lo que pretende el Ejecutivo nacional, que espera contar tanto con él como con Manuel García Mansilla -el otro de los designados por decreto- en la Asamblea en la que el mandatario inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, el próximo sábado 1° de marzo.