Elogios a Trump y un guiño a Lavagna: el regreso de la Cristina “moderada” con mensaje de unidad

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En el marco de la presentación de su libro, Sinceramente, en la Feria del Libro, Cristina Fernández de Kirchner, en tono de campaña, reapareció en su nueva versión moderada y conciliadora, y evitó caer en la grieta.

Con elogios a Trump, guiños a Lavagna y la teoría de un nuevo “contrato social“, su regreso -tras meses de silencio- se produjo en un escenario en el que lidera las encuestas electorales y a dos semanas de enfrentar su primer juicio oral.

Cristina le agradeció a su nuevo vocero, Alberto Fernández -el único político de la primera fila-, por haberle dado el impulso para publicar el libro y, en retiradas ocasiones, le pidió a sus seguidores que evitaran caer en la tentación de entonar canciones provocadoras.

El nuevo contrato social

En referencia al llamado al diálogo y consenso que realizó Mauricio Macri, la expresidenta explicó que en momentos de crisis “nadie puede estar en desacuerdo” con los “discursos de unidad” y “grandes acuerdos entre sectores políticos y dirigentes sindicales”.

Por ello, aclaró que, más allá de los diez puntos que propuso Cambiemos, Argentina necesita “un contrato social de todos los argentinos y las argentinas, con metas verificables, cuantificables, exigibles”.

“Si tuviera que ponerle un título, le pondría “Contrato social de ciudadanía responsable” porque involucra a todos, desde el empresario ciudadano en su ámbito y su actividad, hasta aquellos que también hoy son cooperativistas porque no han podido encontrar un trabajo. Que el compromiso sea de todos, pero primero del Estado”, enfatizó Cristina.

Elogios a Trump

Ante periodistas, artistas, políticos y miles de militantes (adentro y afuera del predio de La Rural), Fernández de Kirchner también exhibió algunos tics del pasado, como cuando chicaneó al Gobierno por la cantidad de planes sociales: “Son muchos más que los que tenía el gobierno de los choriplaneros y planeros“, ironizó ante el vitoreo de su público.

Y aunque no explicitó su intención de ser candidata, la sorpresa la dio al elogiar abiertamente las políticas económicas y productivas del gobierno estadounidense del magnate inmobiliario Donald Trump.

En línea con el discurso que suele ensayar irónicamente Guillermo Moreno, Cristina puso como ejemplo a Estados Unidos, donde “la economía vuela y tienen el índice de desempleo más bajo desde hace 50 años”.

“La Reserva Federal debería, teóricamente, subir las tasas de interés para que la economía baje. Pero no. Se dieron cuenta de que tenían que volver a generar trabajo industrial adentro del país para volver a producir riqueza“, relató.

Pero, en otro rapto de aquella mandataria sarcástica y provocadora que abusaba de las cadenas nacionales, CFK retomó las chicanas y sugirió que “sería bueno que aquellos que viajan tanto para allá y escuchan tanto lo que les dicen allá, también imiten lo que hacen allá”.

Guiño a Lavagna

A su vez, antes de cerrar su discurso con una dedicatoria del libro para Néstor Kirchner, Cristina también le hizo un guiño al presidenciable Roberto Lavagna por su gestión como ministro de Eduardo Duhalde y, luego, de su difunto marido.

“Néstor recibió 2,3 millones de planes Jefes y Jefas de Hogar, que eran un instrumento muy importante que habían tenido el gobierno de Duhalde y el ministro (de Economía) Lavagna para paliar la terrible crisis de 2001″, subrayó.

“En 2015, cuando nos tocó entregar el gobierno, de aquellos planes solo había 207 mil porque habíamos generado millones de puestos de trabajo que le permitieron a esas personas poder hallar una ocupación”, concluyó.