Las especulaciones por el aumento de los precios internacionales, en un paisaje de volatilidad de divisas, hicieron que el primer mes cayera un 1,5% las exportaciones. Así, por el momento no se cumplió lo que esperaban desde la Rosada para aumentar la recaudación de sojadólares para acrecentar el colchón de liquidez de cara a las elecciones.

Por otro lado, en el escenario de las importaciones, la caída fue del 26,9%, mientras que los precios se contrajeron un 1,4%. Esto es lo que hace que haya superávit comercial, pero la caída de las importaciones, es decir, la caída del consumo local y de los bienes importados, es señal de que la economía está en recesión. 

Tras la caída en las industrias, complican al Gobierno las cifras del comercio exterior

El índice de término de intercambio -índice de precio de las exportaciones sobre el de las importaciones-, cayó un 2,4%, lo que indica que el poder de compra de las exportaciones de Argentina cayó respecto a los precios de los países a los que compra.

En cuanto a los datos trimestrales, el saldo de la balanza comercial registró un superávit de US$2 mil millones, una caída de US$400 millones respecto al mismo período de 2018. Las exportaciones alcanzaron a los US$14 mil millones, 2,3% menor que igual trimestre del año anterior, mientras que las importaciones totalizaron  US$12 mil millones, un 27,9% menos efectuando la misma comparación.