El Fondo Monetario Internacional se prepara para aprobar el tercer desembolso del préstamo de 57 mil millones de dólares. El monto a girar es de 10.800 millones de dólares. Sin embargo, asoma un nuevo problema en las cuentas argentinas que enciende alertas en la mesa chica del FMI: por la recesión económica, la recaudación tributaria se achica y complica el cumplimiento del déficit cero, el principal pedido de la entidad internacional al equipo económico de Mauricio Macri.

El Fondo ve con preocupación la merma en el poder de ingresos fiscales. La caída del consumo explica esta caída, ya que el 50% de los ingresos fiscales corresponden al Impuesto al Valor Agregado. En la segunda auditoría de las cuentas nacionales, en diciembre, el FMI sostenía que “el peso se ha estabilizado y la inflación ha empezado a bajar (...) Se prevé que la actividad económica comenzará a recuperarse en el segundo trimestre de 2019”.

La proyección del Fondo está lejos de ocurrir. La inflación de marzo rondará el 4% (según Elypsis, consultora experta en la medición de precios, fue de 4,1% y su proyección para este año se actualizó a 38%) y el rebote económico, si comienza, lo hará recién en el segundo semestre. El plan de estabilización del FMI está tardando en funcionar más de lo que se prevé.

Las cifras de Elypsis. Fuente: Maxi Montenegro.

Las cifras para cumplir con el déficit cero están muy ajustadas. La recaudación no llegó a aumentar un 40% de año a año, en tanto que la inflación fue cercana al 52,8%. Otra preocupación que aparece es que el programa incluía utilizar unas altas tasas de interés durante un tiempo limitado, pero ese período ya lleva un semestre y las tasas están en el mismo nivel que cuando el programa fue implementado (68%), lo que otorga a los bancos un rendimiento anual superior al 100% y llevó al titular del Banco Central, Guido Sandleris, a pedirles a los banqueros que sean creativos en sus balances para no mostrar las ganancias siderales que están consiguiendo con las Leliq del BCRA.

 

La recaudación no llegó a aumentar un 40% de año a año, en tanto que la inflación fue cercana al 52,8%

 

El waiver técnico (perdón) pedido por las autoridades argentinas al FMI, aunque haya sido una cuestión estrictamente formal, tampoco sirvió para ganar confianza en los mercados internacionales. Señalaron que se trató de que al cierre de la última revisión aún no estaban disponibles los datos de marzo, pero eso derivó en la incapacidad de cumplir con los plazos del acuerdo.

El plan monetario tampoco ha conseguido que baje el riesgo país. Algunos sostienen que se mantendrá alto, o se acentuará, a medida que se acerquen las elecciones, sobre todo si Mauricio Macri no crece en las encuestas. Los candidatos opositores, tanto del peronismo federal como del kirchnerismo, han advertido que es necesario renegociar los plazos de pago de la deuda externa. Aunque todos coinciden en que es necesario “negociar” y no volver a caer en un default, la incertidumbre entre quienes le prestaron dinero al país crece debido a la inestabilidad política nacional.