La tendencia de la moda en los museos se va acercando cada vez más a nuestro país. Si bien en Estados Unidos y Europa el vínculo entre el arte y la moda es transitado hace tiempo y avalado por la buena recepción del público, en Argentina la propuesta viene siendo tímida.

La buena noticia para los que valoran y disfrutan de este encuentro es que, a las acciones del Museo del Traje, el Museo Evita y la puesta de Jean Paul Gaultier en el CCK, se suma la exhibición "Diseño en acción. Intersecciones contemporáneas" que inauguró el 16 de marzo en Fundación Proa y que se extenderá hasta el 9 de junio.

Con curaduría de Martín Huberman, Olga Martínez y Laura Carrascal, la exposición da cuenta de nuestra relación actual distintas facetas del diseño, contemplando la arquitectura de la ciudad, la producción de objetos de consumo y sus procesos de manufactura artesanal e industrial, y la indumentaria, generando un recorrido que indaga en la forma en que -desde nuestra contemporaneidad- nos vinculamos con los espacios que habitamos y los elementos que confirman nuestra identidad desde un lugar naturalizado y cotidiano.

Cada uno de los curadores indaga en diversos aspectos de ese "diseño en acción" que nos contiene. Mientras Huberman reflexiona sobre las legislaciones que regulan la arquitectura de la ciudad, como la Ley de Basura Cero o la Ley de Edificación, Martínez revisa la tensión entre la producción artesanal y la industrial a partir de objetos cerámicos y de producción manual.

Carrascal, por su parte, se adentra en las ideas del diseño de indumentaria y sus posibilidades actuales de representación: sustentabilidad, nuevas tecnologías y estética genderless son los conceptos que habilitan el diálogo, y Romina Cardillo (Nous Etudions), Lucía Chain, Matías Hidalgo, Kostüme, Vanesa Krongold y Pablo Ramírez, entre otros, los diseñadores elegidos para representarlo.

La moda en los museos pone de manifiesto la posibilidad de pensar el diseño de indumentaria desde un lugar diferente a la mera funcionalidad. No es lo ropa lo que se presenta, sino la posibilidad de codificar un lenguaje que refleja las manifestaciones culturales y sociales de nuestra época.

Como sistema de signos, la moda propone -a la manera del arte- un modo de representación de la historia y de las tensiones, en este caso, con la ciudad y los objetos con los que nos relacionamos.

En este caso, la posibilidad de comprender “cómo se ha incrementado el interés por un consumo consciente que promueve la reflexión sobre los impactos sociales y ambientales del proceso vestimentario, desde la creación hasta la producción final de las prendas.

Esta nueva concepción pretende resituar un vínculo entre creadores y consumidores que comparten valores sociales y contribuyen al fortalecimiento de una moda nacional y sustentable”, según afirma Carrascal en el texto curatorial.

Además, la incorporación de nuevas tecnologías plantea un proyecto industrial de país y su vinculación ineludible con un sector productivo nacional en crisis, cuyas imposibilidades de desarrollo se reflejan en el segmento de la moda nacional y sus dificultades competitivas.

Por último, la apertura de debates sobre las nuevas formas de transitar el cuerpo, la sexualidad y el género inauguran también nuevas formas de pensar al individuo como sujeto de derecho, con posibilidades de vivir de acuerdo a los deseos personales.

Diseño en acción se puede visitar hasta el 9 de junio en Fundación PROA: Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca. De martes a domingo de 11:00 a 19:00 (lunes cerrado).