Con 87 votos a favor y 37 en contra, la Asamblea de Representantes de Socios de River Plate aprobaron el balance correspondiente al período 2017/18.

El balance, que dio con déficit por primera vez en la gestión de Rodolfo D'Onofrio al frente del club, estuvo marcado por la devaluación y no computó la venta de Gonzalo Martínez (US$10 millones) al Atlanta United ni los premios (US$4,2 millones) por la obtención de la Copa Libertadores.

Y aunque explica un 82% del estado contable comprendido entre el 1° de septiembre de 2017 y el 31 de agosto de 2018, la depreciación del peso frente al dólar no fue el único factor influyente.

La decisión dirigencial de forjar un plantel competitivo (llegaron Armani, Pratto, Quintero y Zuculini) a inicios de 2018 y mantenerlo luego del Mundial (solo fue vendido Saracchi al Red Bull Leipzig por US$12 millones) para pelear -y conquistar- la Copa Libertadores 2018 influyó de manera determinante, ya que el Millonario venía vendiendo a razón de US$33 millones por año.

Sin embargo, a pesar del déficit, el resultado operativo del club se sigue manteniendo positivo ($56 millones). A su vez, el pasivo es aún más bajo que con respecto al ejercicio anterior: en términos nominales paso de ser US$64 millones a US$48 millones.

Además, desde el oficialismo destacaron la importancia del valor del plantel campeón de América: mientras que su valuación en términos contables es de US$26 millones, la diferencia con el valor de mercado se verá cristalizada en los futuros balances cuando se produzcan las ventas de los futbolistas, que al efectuarse en dólares no sufrirán los efectos de la devaluación.