Poco duró la felicidad para el Manchester City. Luego de conquistar el domingo su cuarta Premier League en ocho años, el lunes amaneció con la explosión de una bomba que sacudió los cimientos del equipo de Pep Guardiola y el Kun Agüero.

La Junta de Control Financiero de la UEFA, conducida por el exprimer ministro belga Yves Leterme, le abrió un expediente a los Citizens por irregularidades en sus cuentas y supuesto lavado de dinero, que sería castigado con la prohibición de participar de la Champions League por al menos una temporada, entre otras sanciones.

Según adelantó Tariq Panja en el New York Times, la UEFA podría dejar al Manchester City sin competir en el máximo certamen continental y el más prestigioso del mundo, que se configura como su principal obsesión y por la cual su dueño, el jeque Sheik Mansour bin Zayed al-Nahyan, invirtió más de un billón de dólares entre jugadores, entrenadores, mejoras en las instalaciones y operaciones del equipo.

Tal y como señalan los expedientes abiertos por la UEFA desde principio de temporada, el club habría incumplido en más de una ocasión con el fair play financiero.

Según pudieron recopilar en correos electrónicos y documentos internos, los dirigentes de la entidad inyectaron efectivo desde una empresa de inversión respaldada por los Emiratos Árabes Unidos a través de inflados acuerdos de patrocinio con diversas entidades, entre ellas, la aerolínea nacional Etihad.

No obstante, la sanción, que todavía no es oficial, no lo marginaría de la edición 2019/2020, ya que una vez que la UEFA aplica la sentencia, la institución implicada tiene derecho a una apelación en el TAS. Ese atajo le permitiría al City sortear el fallo en esta temporada y que entre en vigencia recién para la competencia que se disputará entre 2020 y 2021.